Ahí está la trampa: Reducción de la CBV para no aumentar salario mínimo

El último día hábil de diciembre del 2017 el Presidente Jimmy Morales publicó un pírrico aumento al salario mínimo para las y los trabajadores formales, el cual consiste en lo siguiente: un incremento de Q3.25 para actividades agrícolas y no agrícolas y Q2.98 para maquila y exportación.

Por Carmen Reina

Los salarios mínimos se establecen para el 2018 de la siguiente manera:

  • Para actividades agrícolas y no agrícolas: Q90.16 diarios, es decir Q2 mil 742.36 al mes. Y con la inclusión de la bonificación incentivo de Q250 suma un total de Q2 mil 992.36.
  • Para la actividad exportadora y de maquila: Q82.46 diarios, es decir Q2 mil 508.15, más los Q250 de bonificación, serían Q2 mil 758.15 al mes.

Esta decisión fue tomada luego de que no se arribó a un consenso dentro de la Comisión Nacional del Salario, en la cual hubo posiciones encontradas. Esta comisión se conforma de manera tripartita con representación del sector empresarial, de sindicatos de las y los trabajadores organizados y del Gobierno. La representación sindical planteó el aumento de Q165.00 diarios, para constituir un salario de Q5,018.75, mientras que el sector empresarial planteo que no se realizara ningún aumento. Finalmente, el presidente decidió un aumento insignificante, lo cual constituye casi una burla para las y los trabajadores.

El Vice Ministro de Trabajo, Gabriel Aguilera Bolaños, argumentó que el aumento se fijó con base en la fórmula de la Organización Internacional del Trabajo, basada en el crecimiento económico, la inflación proyectada y el crecimiento de la población. Además que es lo que institucionalizaron en el Programa Nacional de Competitividad.

Juan Carlos Tefel, presidente de la Cámara de Industria, señaló en una entrevista en Canal Antigua que su posición de no aumento al salario mínimo se fundamentó en la “disminución” de la inflación y del costo de la canasta básica, además de criterios de competitividad regional, comparados con México, El Salvador y Nicaragua, donde el salario mínimo es menor.

En el mes de agosto, por ejemplo, el costo de la canasta básica en el mes de agosto pasado fue de Q4 mil 311.90. Tal como lo indica Lorena Alvarez: “Conforme el INE la cotización de la canasta básica vital, que además de alimentos incluye los bienes y servicios esenciales como educación, salud, transporte y vivienda, en agosto fue de Q7 mil 868.43″. Sin embargo, sorpresivamente, a finales del mes de octubre el INE presentó un nuevo cálculo de la canasta básica vial, la cual es de Q3,475.28, la cual entró en vigor el 7 de noviembre.

En este nuevo cálculo, supuestamente basado en la Encuesta nacional de condiciones de vida –ENCOVI- 2014 y la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos ENEI 2016, la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 2014-2015 y proyecciones de población 2016, el INE determinó 34 alimentos que incluyen sopas instantáneas, mosh e incaparina.

En el sentido anterior, con base en supuestos cálculos técnicos, mágicamente la canasta básica vital se redujo en alrededor de Q1,000.00 al mes. Esto es irrisorio e inverosímil para cualquier persona que acude a los mercados y supermercados para comprar los productos básicos. Cualquier ama de casa, padre y madre de familia que compran alimentos darán cuenta del incremento de precio de los mismos, especialmente de la carne de res, por ejemplo.

Es evidente que no existió una base técnica y real para el cambio del cálculo de la canasta básica y que este ocurrió en la víspera de la negociación del incremento al salario mínimo, con lo cual es claro que este cambio tuvo un propósito de favorecer los intereses del sector empresarial y justificar que no se realizara ningún aumento al salario mínimo para las y los trabajadores.

La cuestión es mucho más compleja si se contrata esto con los altos índices de pobreza y desempleo prevalecientes. En Guatemala, la pobreza en el área rural se calcula en un 3.10%, para un total nacional de 59.3% y un 23.36% de pobreza extrema. Además, si aproximadamente el 70% de la población económicamente activa se encuentra en desempleo o empleo informal, se considera que el insultante aumento al salario mínimo no solo no resuelve, sino hace mucho más difícil un cambio en las condiciones de vida de la población depauperada y mucho menos frena el fenómeno de violencia, criminalidad y migración económica.

Rigoberto Dueñas, representante del sector sindical ante la Comisión Nacional del Salario Mínimo, indica que ya que el sector empresarial no logró implantar los salarios diferenciados, ahora buscaron esta estratagema institucionalizada por el Instituto Nacional de Estadística, para legitimar una forma de acumular más riqueza a costa del empobrecimiento de las y los trabajadores.

Los conceptos de Economía Política elementales plantean que para dinamizar la economía, es necesario generar el denominado mercado interno, es decir, elevar la capacidad de compra de la población, para que consuman más bienes y servicios. En este sentido, dinamizan la economía local y la producción. En pocas palabras, los pobres son un mal negocio porque no consumen. Esto pareciera no ser comprendido por un sector empresarial que a ultranza defiende el incremento de sus ganancias a partir de precarizar a la población.

Si comparamos en el sentido de competitividad, es importante recordar que en la región, el país más competitivo y atractivo para la inversión extranjera es Costa Rica, país que posee un salario mínimo alrededor de los US$520.00, el cual es el más alto en la región. Lo que hace competitiva a Costa Rica no es el monto de su salario base, sino otras condiciones que el Estado promueve, tales como la seguridad ciudadana y la alta educación de la población. Ante esto, es fundamental cuestionarnos en efecto de la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo, pero no para disminuir las condiciones sociales de la población, sino fortalecer las políticas públicas de calidad educativa, servicios de salud y de elevar el nivel de vida para generar “real competitividad”.

Si Guatemala continúa en este rumbo, no sólo aumenta las condiciones de desigualdad y pobreza, basadas en el extractivismo y expolio de los bienes naturales; sino que justifica un Estado ineficiente, que sólo es útil para los intereses empresariales, de una clase poderosa con carácter dinosaúrico que no comprende en el siglo XXI que ya no puede seguirse enriqueciendo a costa del empobrecimiento humano.

 

https://cmiguate.org/ahi-esta-la-trampa-reduccion-de-la-cbv-para-no-aumentar-salario-minimo/

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Trabajo infantil, una problemática social

Por: Francisco Escobar 

El trabajo infantil continúa como una problemática que Guatemala no ha podido enfrentar a lo largo de varias décadas,  más bien,  es una situación que se ha agravado año con año.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos, reconoce a Guatemala como uno de los 8 países de América Latina y el Caribe,  que presentan avances poco  significativos en la lucha contra el Trabajo Infantil, dentro de los 26 países analizados en la región y otros 130 países a nivel mundial.

El término trabajo infantil,  se define como todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, en ocasiones perjudica su desarrollo físico y psicológico, interfiere con su escolarización, al privarles de la posibilidad de asistir a clases. En muchos casos, son niños y niñas, a quienes se les obliga a abandonar los estudios, de forma prematura o en algunos casos,  les exigen combinar ambas actividades, el estudio con un trabajo pesado, lo que puede consumir gran cantidad de su tiempo.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  Guy Ryder, advirtió que todavía existen 152 millones de niños y niñas, víctimas del trabajo infantil, e hizo un llamado a la comunidad internacional para trabajar de manera conjunta y lograr su total erradicación, de aquí al 2025. ‘Todavía hay 152 millones de niños y niñas víctimas del trabajo infantil, es decir, casi 1 de cada 10, en el mundo. De ellos, casi la mitad realiza trabajos peligrosos. Es preciso reconocer  que el progreso alcanzado es muy desigual’, señaló el ejecutivo de la OIT.

En el discurso de apertura de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, celebrada en Buenos Aires, Argentina, en noviembre del año pasado, Ryder, reconoció los avances alcanzados sobre el tema en los últimos 20 años, pero advirtió que, aún queda mucho camino por recorrer para acabar con esta problemática. Según las últimas estimaciones de la OIT, hay aproximadamente 25 millones de personas, a nivel mundial, que son víctimas del trabajo forzoso.

En Guatemala,  la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, (Conapeti),  es la entidad encargada de coordinar e implementar la hoja de ruta para hacer de Guatemala un país libre de Trabajo Infantil. Esta constituye en una estrategia nacional, donde participan diferentes instituciones, públicas, privadas y de cooperación internacional.

Uno de los participantes principales es el Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala (Mintrab), el cual asumió el compromiso de dar seguimiento a dicha estrategia, para el período 2016-2020. Es una herramienta que permitirá alcanzar los objetivos a largo plazo, todo en el marco de coordinación interinstitucional  con las distintas entidades del Estado relacionadas con el tema, para lograr los resultados propuestos y lograr erradicar el trabajo infantil, en el país.

La Conapeti, es presidida por el vicepresidente de la República, Jafeth Cabrera, quien en caso de ausencia puede ceder el mandato al titular del Ministerio de Trabajo y Previsión Social, en este caso Leticia Teleguario.

Otras entidades participantes son el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA),  Ministerio de Cultura y Deportes, Ministerio de Desarrollo Social (MIDES),  Ministerio de Gobernación (Mingob), Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República,  Secretaria Presidencial de la Mujer, Secretaria de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia,  Secretaria contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Presidencia de la República, director general del Consejo Nacional de la Juventud (CONJUVE), presidente de la Asociación Nacional de Municipalidades, presidente de la Junta Directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, entre muchas más que velan por el cumplimiento de este documento.

El Mintrab, dentro de sus acciones en la estrategia  mencionada, realizó en el último año, 5 mil 734 visitas de inspección a empresas a nivel nacional, en la búsqueda del rescate de niños trabajadores. Actividades que se realizan para prevenir sobre el trabajo infantil, dichas revisiones estuvieron a cargo de la Inspección General de Trabajo (IGT). El resultado consistió en el rescate de 99 personas entre menores y adolescentes trabajadores, de quienes 28, eran víctimas de las peores formas de trabajo infantil.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), que se realizó en el año 2016, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  detectó que  Alta Verapaz, Chiquimula, Baja Verapaz, Chimaltenango, Zacapa, Petén y Jalapa, fueron identificados como  los departamentos con mayores índices de niñez en condiciones de trabajo infantil.

De la población en condiciones de trabajo, aproximadamente el 50% se dedica a la agricultura o a actividades relacionadas a esta, por ello, se le identifica como un fenómeno que afecta principalmente a la niñez del área rural del país. Se le identifica a esta población, en situación de riesgo, porque amenaza su proceso de crecimiento, su educación y su desarrollo óptimo a futuro.

En un informe, publicado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), indica que en la actualidad, cerca de 7 millones de niños, niñas y adolescentes habitan en Guatemala, cantidad que nos convierte en el país con mayor cantidad de población en este rango de edades. Además, representa el 37% de la población total centroamericana de niños, niñas y adolescentes.

Por su parte el  director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), Nery Rodenas, se refiere como  indignantes las condiciones de vida de la niñez en el territorio nacional, azotada por la desnutrición, la violencia y la marginación, sin que exista una política pública  que garantice su desarrollo adecuado. ‘Los niños y adolescentes guatemaltecos sobreviven en una situación de desigualdad y exclusión, que además los somete a violencia física y estructural’, opinó Rodenas.

Por aparte, agregó el director de la ODHAG, en su mayoría, esta población debe laborar para ayudar a sus familias, por la extrema pobreza en que viven y, es a partir de lo cual muchos de ellos,  son víctimas de explotación y de trata de personas.

Según la experta y representante adjunta de UNICEF en Guatemala, Mariko Kagoshima, ‘el trabajo es una de las principales barreras a la lactancia materna y contribuye a la decisión de las madres de abandonar esta práctica en un tiempo temprano’.

La UNICEF, informó sobre la existencia de estudios sobre lactancia materna, los cuales evidencian que,  intervenciones como la licencia de maternidad y el apoyo en el lugar de trabajo, aumentaron en más de un 30%  las tasas de lactancia materna.  Además la misma entidad argumenta que la pobreza es la principal causa de trabajo infantil y en otros estudios también indican que  existe un ciclo vicioso entre ambas problemáticas.  Pero se reconoce en todo análisis sobre el tema, que los niños involucrados en el trabajo infantil, realizan tareas ya sea para pagar sus estudios en escuelas u otro tipo de gastos o porque su familia necesita beneficiarse de lo remunerado por el menor.

El número de niños y jóvenes que se dedican al trabajo infantil ha ido en crecimiento, tanto en Guatemala como a nivel latinoamericano, según lo reflejan las informaciones proporcionadas por el sitio Notiamérica. En dicho portal, destaca que en Guatemala, hacia el 2016, había 850 mil menores  en labores remuneradas y el 70% de ellos, habitan en áreas rurales, y el 60% es indígena. El trabajo de estos menores se concentra en actividades agrícolas, ayudantes de buses o ventas informales.

EN LATINO AMÉRICA

Según la OIT, en México en el 2013, habían aproximadamente 2.5 millones de niños, niñas y adolescentes ocupados en sectores agropecuario, comercial y de servicios, de los cuales el 46% de ellos no les remuneraban, según lo acordado por las personas que los contrataban. En Perú, el 70% de niños empleados,  comprenden las edades entre 5 a 17 años, quienes laboran en trabajos peligrosos, tales como los relacionados a la industria artesanal minera. Esta labor absorbe aproximadamente el trabajo de 500 mil niños y niñas, agrega la OIT.

En Colombia, se registran, 1 millón 91 mil menores de edad, sometidos al trabajo infantil, según registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). De esta cantidad casi el 50% son niños sin remuneración y  285 mil son asalariados por realizar trabajos domésticos. 

CIFRAS A NIVEL MUNDIAL 

En todo el mundo, 218 millones de niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica.

Entre ellos, 152 millones son víctimas del trabajo infantil; casi la mitad, o sea equivalente a 73 millones, están en situación de riesgo y peligro.

72 millones se concentran en África, 62 millones en Asia; 10.7 millones en toda América; 1.1 millones en los Estados árabes; y  5.5 millones en Europa y Asia Central.

Casi la mitad de los 152 millones de niños víctimas del trabajo infantil tienen entre 5 y 11 años; 42 millones (28%) tienen entre 12 y 14 años; y 37 millones (24%), entre 15 y 17 años.

88 millones son varones y 64 millones son niñas.

El trabajo de menores, se concentra en actividades como la agricultura (71%), que incluye  la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura. 17%  trabajan en el sector de servicios y el 12% en el sector industrial, principalmente, la minería.

Fuente: Estimación mundial sobre el trabajo infantil: Resultados y tendencias, 2012-2016, Ginebra, septiembre de 2017. OIT

http://s21.gt/2018/01/03/trabajo-infantil-una-problematica-social/

Cacareo sindical

“Hacer ruido, rasgarse las vestiduras, en fin, como dijo Mario Roberto Morales “ser sindicalmente chilindrinicos” es lo que permite a estos señores y señoras mantener durante largos años los puestos en juntas directivas, consejos y comisiones institucionales.  Lo bueno es que ahora estos personajes son más sinceros: hacen todo el cacareo de supuesta protesta por la injusta medida, anuncian supuestas protestas -cuando desde hace años no se les ve afiliado alguno a sus organizaciones, o por lo menos relevante en un número digno- pero al final dejan bien claro: “no impugnaremos la decisión presidencial”.  Es decir, ofendidos pero jamás beligerantes, mejores soldados no hay.
Quiero dar un aporte “técnico” que le tal vez sea útil:
1. La imposición de la fórmula como eje central del sistema de fijación de salarios mínimos constituye un acto de anulación de la representación de los trabajadores.  Cuando el sector empleador afirma que la tasa es el resultado de la fórmula y que así está feliz -aunque preferirían que el resultado fuera “0” aumento-, lo que dice realmente es que el resultado es cómodo para sus intereses porque la propuesta de los trabajadores dejó de ser una variable reconocida en el sistema institucional de fijación del salario mínimo.  En la fórmula no está presente la libertad sindical, dejó de ser una variable, no entra en consideración “técnica” la opinión de los trabajadores con relación a su situación material de vida. Sin embargo, las variables que determinan la situación de los negocios empresariales, esas sí están consideradas en el “cálculo”.
2. Al utilizar únicamente esta fórmula como sistema de fijación de la tasa de salario mínimo, se comete un acto de reduccionismo del ejercicio del poder público en donde las variables macroeconómicas que la fórmula tiene previstas o que sí reconoce, en alguna medida transfiere los riesgos de los empresarios a la espalda de la clase trabajadora.
Cuando el gobierno explica que el resultado es un bajo reajuste salarial debido a que se ha producido, por ejemplo, una reducción en las exportaciones, entonces ahí el gobierno está transfiriendo los riesgos empresariales y políticos a los trabajadores. Todos sabemos que somos un país cuyo sistema económico es dependiente de la economía internacional, se basa en las actividades de exportación, pero esa situación ha sido una decisión sostenida por dos factores: a) los intereses de la oligarquía guatemalteca y capital transnacional, y b) las políticas económicas de gobiernos que responden a esos intereses.  Por lo tanto si la mano del mercado internacional castiga a la economía nacional entonces son esos dos sectores (gobierno y empresarios) los responsables y no la población trabajadora, ya que bien podríamos tener un sistema económico diferente si existiera realmente democracia y se priorizaran las actividades de fortalecimiento de la economía, bajo otro modelo productivo y no el exportador como principal. Entonces, según el principio del derecho laboral de “ausencia de riesgo” el gobierno no debería basar la decisión política, dentro del sistema de fijación del salario mínimo, únicamente en la fórmula, sino tendría que atender a dos cosas fundamentales:
a. Al carácter remunerador del salario mínimo, no sobre la base de un resultado matemático, sino sobre su finalidad que es la vida digna del trabajador según establecen las normas: artículo 103 del Código de Trabajo (CT), Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el Protocolo de San Salvador.
b. Debería prevalecer en la decisión política una explicación sobre el resultado de la consulta a los actores sociales, situación que anulan con la fórmula que sustituye a todo el sistema político que actualmente existe en las leyes para este asunto.  La fórmula no está en ley, la ley de competitividad como dijo alguien en los medios no es superior a las leyes que he citado en esta nota.
c. Cargar el análisis técnico a la Junta Monetaria y del IGSS, según establece el artículo 112 del CT. Ese es el sistema vigente, no lo es la fórmula de la OIT, y estas dos instituciones no solo hacen cálculos sino hacen un informe fundamentado en sus respectivas competencias. Con el simple uso de una fórmula se ha desinstitucionalizado todo esto y se degrada la legitimidad de la fijación de la tasa.  Por ejemplo habría que preguntarles a estas dos instituciones cual es el impacto de aplicar la fórmula y dar esa tasa de reajuste salarial, es decir, que diga el IGSS si con esa tasa de salario mínimo habrá mejor, igual o peor seguridad social para el 2018. Lo curioso de esto es que entre los sindicalistas que están protestando por la medida hay directivos titulares del IGSS y no solo no dicen nada sobre el papel del seguro social en la fijación del salario mínimo sino que además indican que no impugnarán la decisión presidencial. En pocas palabras, protestan pero al final están apoyando la medida.
Esos serían para mi los ejes de explicación técnica de porque el gobierno se ha equivocado fuertemente. Pero recuerde siempre que fueron los sindicalistas los que empezaron esto, quienes aceptaron por primera vez el uso de la fórmula.  Su protesta en diarios puede ser considerada como una pantomima más si al final el resultado es igual, es decir, terminan sirviendo de colchón de la revolcada que le dé el empresariado a los trabajadores.”
De una carta de Alejandro Argueta.

¿Gana el mínimo? para 2018 le tendrán que aumentar Q3.26 o 2.98 diarios

A tres días de que termine el año, el presidente Jimmy Morales, estableció los nuevos salarios mínimos para las actividades agrícolas, no agrícolas y de la actividad exportadora y de maquila, fijando en Q 90.16 diarios para las primeras dos y de Q 82.46 para la tercera, es decir Q3.26 y 2.98 más de lo instituido para este año.

Los nuevos salarios mínimos fueron publicados este viernes en el diario oficial en el Acuerdo Gubernativo 297-2017 del Ministerio de Trabajo y Previsión Social (Mintrab).

171229 SALARIO MÍNIMO 2017

Para las actividades agrícolas y no agrícolas los Q 90.16 diarios, equivalen a Q 11.27 por hora, en jornada ordinaria diaria de trabajo o lo proporcional para la mixta o nocturna, lo que representa un salario mensual de Q 2 mil 742.36, más la bonificación de incentivo de Q 250.00, para un total de Q 2 mil 992.36.

Para la actividad exportadora y de maquila, los Q 82.46 diarios, equivalen a Q 10.30 por hora en jornada ordinaria diurna de trabajo, o lo proporcional para las jornadas mixta o nocturna. Esto representa un salario mensual de Q 2 mil 508.15 más Q250.00 de bonificación, para un total de Q 2 mil 758.15 al mes.

Según consigna la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), la decisión del mandatario se basó en análisis técnicos que le fueron proporcionados por el Mintrab después que la Comisión Nacional del Salario, conformada por las partes patronal y laboral, no alcanzó un acuerdo durante el proceso de discusión.

http://s21.gt/2017/12/29/gana-el-minimo-para-2018-le-tendran-que-aumentar-q3-26-o-2-98-diarios/

Sectores están en desacuerdo por aumento de salario mínimo para el 2018

El sector sindical señaló como insuficiente el aumento de salario mínimo decretado para el 2018 mientras que el sector empresarial refiere que no debió subir, aunque mencionan que la decisión fue mejor que en el 2016.

El salario mínimo se aumentó en 3.75%  para 2018, tanto para actividades en la ciudad, en el campo y maquilas, por decisión del presidente Jimmy Morales.

Representantes centrales sindicales del país calificaron como un miserable ajuste” que no responde a la realidad del país, el incremento de Q3.26 diarios para las actividades agrícolas y no agrícolas y de Q2.98 para la maquila y exportación  para 2018.

“Este incremento ni alcanza para la compra de una bolsa de mango verde”, dijo Adolfo Lacs Palomo de  la Federación Sindical de Empleados Bancarios y Seguros (Fesebs).

En tanto Antonio Malouf presidente del  Comité Coordinador de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif) mencionó que la decisión del mandatario se basó  en lineamientos técnicos y no políticos como ocurrió en años anteriores.

Agregó que el sector recomendó que no se diera un ajuste para el próximo, como resultado de la desaceleración de la economía, la baja del tipo de cambio y otras variables, pero al final considera que el mandatario se basó en elementos técnicos.

Salario para el 2018

  • Pago diario Q90.16 para las actividades agrícolas y no agrícolas.
  • Estas tendrán un pago mensual de Q2 mil 992.36.
  • Para   maquila y exportación, quedo en Q82.46 el diario (Q10.36 la hora)
  • Y el mensual en Q2 mil 758.18.

Cambio a la canasta básica

Este año el gobierno por medio del Instituto Nacional de Estadística (INE) modificó los metodología para calcular la canasta básica alimentaria y mostró una baja respecto a meses anteriores.

Ese aspecto fue calificado por el dirigente sindical como una “argucia” que disminuyó  los valores.

Pero el sector empleador insiste que se trata también de una decisión técnica.

El  Ministerio de Trabajo, por medio de los viceministros, respalda la decisión del mandatario y anunció que se preparan los operativos con la Inspectoría General de Trabajo para que las empresas cumplan con el nuevo pliego salarial en enero y febrero.

http://www.prensalibre.com/economia/sectores-en-desacuerdo-por-aumento-de-salario-minimo-decretado-para-el-2018

Presidente Morales fija nuevo salario mínimo para actividades en la ciudad y el campo

Ciudad de Guatemala, 29 dic (AGN).- El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, estableció hoy nuevos salarios mínimos para las actividades agrícolas, no agrícolas y de la actividad exportadora y de maquila, fijando en Q90,16 diarios para las primeras dos y de Q82,46 para la tercera de ellas.

La decisión del mandatario se basó en análisis técnicos que le fueron proporcionados por el Ministerio de Trabajo y Previsión Social después de que la Comisión Nacional del Salario, conformada por las partes patronal y laboral, no alcanzó un acuerdo durante el proceso de discusión.

Los nuevos salarios mínimos están contenidos en el Acuerdo Gubernativo 297-2017 del Ministerio de Trabajo y Previsión Social y firmado por el presidente Morales.

El Ejecutivo hizo ver que para adoptar la medida se analizó “la situación de los trabajadores guatemaltecos que cuentan con un empleo formal y la de aquellos que se encuentran en la economía informal, observando que el salario mínimo debe ser revisado anualmente” y “tomando en cuenta indicadores de acuerdo a inflación, crecimiento real del producto interno bruto (PIB) y crecimiento de la población”.

Para las actividades agrícolas y no agrícolas se fijó en Q90,16 diarios, equivalente a Q11,27 por hora, en jornada ordinaria diaria de trabajo, o lo proporcional para la mixta o nocturna, lo que representa un salario mensual de Q2.742,36, más la bonificación de incentivo de Q250,00, para un total de Q2.992,36.

Para la actividad exportadora y de maquila se estableció un pago de Q82,46 diarios, equivalente a Q10,30 por hora en jornada ordinaria diurna de trabajo, o lo proporcional para las jornadas mixta o nocturna. Esto representa un salario mensual de Q2.508,15 más Q250,00 de bonificación, para un total de Q2.758,15 al mes.

http://agn.com.gt/index.php/2017/12/29/gobierno-de-guatemala-fija-nuevo-salario-minimo-para-actividades-en-la-ciudad-y-el-campo/

Salario mínimo 2018 para campo y ciudad sube Q3.25 y para maquila Q2.98

El salario mínimo diario de 2018 será Q90.16 y por primera vez superará temporalmente el costo de la canasta básica de alimentos (CBA), que a noviembre último era de Q84.93 por día.

El mandatario Jimmy Morales incrementará la paga en Q3.25 para actividades agrícolas y no agrícolas y Q2.98 para maquila y exportación.

A pesar de ese incremento, que cobrará vigencia el lunes  próximo, se mantiene una  brecha, ya que comprar  los 34 productos básicos en los hogares tiene un costo de  Q3 mil 548.56 —cifra incluye Q1 mil de compra de alimentos fuera del hogar— a noviembre, según el INE, que cambió de metodología.

Con el incremento que firmó Morales, el salario mínimo mensual quedará en Q2 mil 992.36 para el campo y la ciudad. Para las actividades de exportación y maquila, el ingreso será de Q2 mil 758.15. En ambos casos se incluye la bonificación de ley de Q250 al mes.

Estructura

Con esa decisión presidencial, el incremento  para el 2018 es de 3.75%, que equivale a Q3.26  para las actividades agrícolas y no agrícolas.

La paga diaria pasará de Q86.90 a Q90.16; es decir, Q11.26 la hora. El trabajador recibirá al mes  un salario nominal de Q2 mil 742.36.

Para maquila y exportación, el ajuste es de 3.74%, o sea Q2.98.  El pago diario pasa de Q79.48 a Q82.46 —Q10.36 la hora—, y al mes recibirán Q2 mil 508.15.

Sin embargo, ese incremento está por debajo de la inflación,  que a noviembre era de 4.69%.

Ese ajuste podría ser consumido  rápidamente por el incremento de precios en la economía —inflación—,  proyectado en el rango de 3% a 5% para el 2018.

Además, está por  debajo del costo de la canasta ampliada,  que es  de Q8 mil 193.40, que incluye gasto de alimentación, vestuario, transporte y recreación,  entre otros.

La decisión presidencial está lejos de los Q165 diarios que requirió el sector sindical en las negociaciones de la Comisión Nacional del Salario (CNS), que este año no alcanzó acuerdos.

Justificación

Gabriel Aguilera Bolaños, viceministro de Trabajo, dijo que para la fijación del salario se valoraron diversos indicadores económicos y del mercado laboral.

Explicó que se tomó como criterio la fórmula de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  que se basa en el crecimiento económico y la tasa de inflación proyectada, así como el crecimiento poblacional  para el  2018.

Esa formula quedó institucionalizada por el Programa Nacional de Competitividad, agregó.

Aguilera Bolaños explicó que también se evalúo la situación económica, que durante este año experimentó una desaceleración en  producción, menor a lo previsto, así como el comportamiento del tipo de cambio, el cual mantuvo  una tendencia a la baja que golpeó al sector exportador.

“Se está manteniendo el poder adquisitivo de los trabajadores que reciben el salario mínimo”, indicó el funcionario.

También se consideraron los datos del  mercado laboral —según la última Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos  2017— que apuntan a que el ingreso promedio nacional es de Q2 mil 230 al mes. El mercado laboral  informal es del 70%.

Satisfechos

Alejandro Ceballos, presidente de la Comisión de Vestuario y Textil, adscrita a la Asociación Guatemalteca de Exportadores, enfatizó que la recomendación de ese  sector en la CNS fue un incremento con base en la fórmula que recomendó la OIT.

“Consideramos que la fórmula es lo ideal y lo justo, porque así los trabajadores mantienen su poder adquisitivo y consumen, pero al estar arriba de la fórmula se corre el riesgo de aumentar la informalidad”, destacó el empresario.

Ceballos afirmó que la decisión del mandatario conservará las plazas de trabajo en la actividad  exportadora.

No compensa

El sindicalista Rigoberto Dueñas  explicó que  el aumento decretado es insuficiente para cubrir  el costo de la canasta básica y la canasta ampliada en los hogares.

Costo de los alimentos

La canasta básica de alimentos (CBA)  se ubicó a noviembre  en  Q3 mil 548.56 —con la nueva metodología—, según el INE. El costo diario para la adquisición de los 34 productos básicos era de Q84.93, mientras que el  costo de la adquisición de la CBA en el mes era de Q2 mil 547.90, más Q1 mil del costo para la compra  de alimentos consumidos fuera del hogar.

El incremento promedio de precios de bienes y servicios  era de 4.69%.

http://www.prensalibre.com/economia/salario-minimo-2018-para-campo-y-ciudad-sube-q325-y-para-maquila-q298