Trabajo infantil, una problemática social

Por: Francisco Escobar 

El trabajo infantil continúa como una problemática que Guatemala no ha podido enfrentar a lo largo de varias décadas,  más bien,  es una situación que se ha agravado año con año.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos, reconoce a Guatemala como uno de los 8 países de América Latina y el Caribe,  que presentan avances poco  significativos en la lucha contra el Trabajo Infantil, dentro de los 26 países analizados en la región y otros 130 países a nivel mundial.

El término trabajo infantil,  se define como todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, en ocasiones perjudica su desarrollo físico y psicológico, interfiere con su escolarización, al privarles de la posibilidad de asistir a clases. En muchos casos, son niños y niñas, a quienes se les obliga a abandonar los estudios, de forma prematura o en algunos casos,  les exigen combinar ambas actividades, el estudio con un trabajo pesado, lo que puede consumir gran cantidad de su tiempo.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  Guy Ryder, advirtió que todavía existen 152 millones de niños y niñas, víctimas del trabajo infantil, e hizo un llamado a la comunidad internacional para trabajar de manera conjunta y lograr su total erradicación, de aquí al 2025. ‘Todavía hay 152 millones de niños y niñas víctimas del trabajo infantil, es decir, casi 1 de cada 10, en el mundo. De ellos, casi la mitad realiza trabajos peligrosos. Es preciso reconocer  que el progreso alcanzado es muy desigual’, señaló el ejecutivo de la OIT.

En el discurso de apertura de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, celebrada en Buenos Aires, Argentina, en noviembre del año pasado, Ryder, reconoció los avances alcanzados sobre el tema en los últimos 20 años, pero advirtió que, aún queda mucho camino por recorrer para acabar con esta problemática. Según las últimas estimaciones de la OIT, hay aproximadamente 25 millones de personas, a nivel mundial, que son víctimas del trabajo forzoso.

En Guatemala,  la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, (Conapeti),  es la entidad encargada de coordinar e implementar la hoja de ruta para hacer de Guatemala un país libre de Trabajo Infantil. Esta constituye en una estrategia nacional, donde participan diferentes instituciones, públicas, privadas y de cooperación internacional.

Uno de los participantes principales es el Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala (Mintrab), el cual asumió el compromiso de dar seguimiento a dicha estrategia, para el período 2016-2020. Es una herramienta que permitirá alcanzar los objetivos a largo plazo, todo en el marco de coordinación interinstitucional  con las distintas entidades del Estado relacionadas con el tema, para lograr los resultados propuestos y lograr erradicar el trabajo infantil, en el país.

La Conapeti, es presidida por el vicepresidente de la República, Jafeth Cabrera, quien en caso de ausencia puede ceder el mandato al titular del Ministerio de Trabajo y Previsión Social, en este caso Leticia Teleguario.

Otras entidades participantes son el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA),  Ministerio de Cultura y Deportes, Ministerio de Desarrollo Social (MIDES),  Ministerio de Gobernación (Mingob), Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República,  Secretaria Presidencial de la Mujer, Secretaria de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia,  Secretaria contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Presidencia de la República, director general del Consejo Nacional de la Juventud (CONJUVE), presidente de la Asociación Nacional de Municipalidades, presidente de la Junta Directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, entre muchas más que velan por el cumplimiento de este documento.

El Mintrab, dentro de sus acciones en la estrategia  mencionada, realizó en el último año, 5 mil 734 visitas de inspección a empresas a nivel nacional, en la búsqueda del rescate de niños trabajadores. Actividades que se realizan para prevenir sobre el trabajo infantil, dichas revisiones estuvieron a cargo de la Inspección General de Trabajo (IGT). El resultado consistió en el rescate de 99 personas entre menores y adolescentes trabajadores, de quienes 28, eran víctimas de las peores formas de trabajo infantil.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), que se realizó en el año 2016, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  detectó que  Alta Verapaz, Chiquimula, Baja Verapaz, Chimaltenango, Zacapa, Petén y Jalapa, fueron identificados como  los departamentos con mayores índices de niñez en condiciones de trabajo infantil.

De la población en condiciones de trabajo, aproximadamente el 50% se dedica a la agricultura o a actividades relacionadas a esta, por ello, se le identifica como un fenómeno que afecta principalmente a la niñez del área rural del país. Se le identifica a esta población, en situación de riesgo, porque amenaza su proceso de crecimiento, su educación y su desarrollo óptimo a futuro.

En un informe, publicado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), indica que en la actualidad, cerca de 7 millones de niños, niñas y adolescentes habitan en Guatemala, cantidad que nos convierte en el país con mayor cantidad de población en este rango de edades. Además, representa el 37% de la población total centroamericana de niños, niñas y adolescentes.

Por su parte el  director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), Nery Rodenas, se refiere como  indignantes las condiciones de vida de la niñez en el territorio nacional, azotada por la desnutrición, la violencia y la marginación, sin que exista una política pública  que garantice su desarrollo adecuado. ‘Los niños y adolescentes guatemaltecos sobreviven en una situación de desigualdad y exclusión, que además los somete a violencia física y estructural’, opinó Rodenas.

Por aparte, agregó el director de la ODHAG, en su mayoría, esta población debe laborar para ayudar a sus familias, por la extrema pobreza en que viven y, es a partir de lo cual muchos de ellos,  son víctimas de explotación y de trata de personas.

Según la experta y representante adjunta de UNICEF en Guatemala, Mariko Kagoshima, ‘el trabajo es una de las principales barreras a la lactancia materna y contribuye a la decisión de las madres de abandonar esta práctica en un tiempo temprano’.

La UNICEF, informó sobre la existencia de estudios sobre lactancia materna, los cuales evidencian que,  intervenciones como la licencia de maternidad y el apoyo en el lugar de trabajo, aumentaron en más de un 30%  las tasas de lactancia materna.  Además la misma entidad argumenta que la pobreza es la principal causa de trabajo infantil y en otros estudios también indican que  existe un ciclo vicioso entre ambas problemáticas.  Pero se reconoce en todo análisis sobre el tema, que los niños involucrados en el trabajo infantil, realizan tareas ya sea para pagar sus estudios en escuelas u otro tipo de gastos o porque su familia necesita beneficiarse de lo remunerado por el menor.

El número de niños y jóvenes que se dedican al trabajo infantil ha ido en crecimiento, tanto en Guatemala como a nivel latinoamericano, según lo reflejan las informaciones proporcionadas por el sitio Notiamérica. En dicho portal, destaca que en Guatemala, hacia el 2016, había 850 mil menores  en labores remuneradas y el 70% de ellos, habitan en áreas rurales, y el 60% es indígena. El trabajo de estos menores se concentra en actividades agrícolas, ayudantes de buses o ventas informales.

EN LATINO AMÉRICA

Según la OIT, en México en el 2013, habían aproximadamente 2.5 millones de niños, niñas y adolescentes ocupados en sectores agropecuario, comercial y de servicios, de los cuales el 46% de ellos no les remuneraban, según lo acordado por las personas que los contrataban. En Perú, el 70% de niños empleados,  comprenden las edades entre 5 a 17 años, quienes laboran en trabajos peligrosos, tales como los relacionados a la industria artesanal minera. Esta labor absorbe aproximadamente el trabajo de 500 mil niños y niñas, agrega la OIT.

En Colombia, se registran, 1 millón 91 mil menores de edad, sometidos al trabajo infantil, según registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). De esta cantidad casi el 50% son niños sin remuneración y  285 mil son asalariados por realizar trabajos domésticos. 

CIFRAS A NIVEL MUNDIAL 

En todo el mundo, 218 millones de niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica.

Entre ellos, 152 millones son víctimas del trabajo infantil; casi la mitad, o sea equivalente a 73 millones, están en situación de riesgo y peligro.

72 millones se concentran en África, 62 millones en Asia; 10.7 millones en toda América; 1.1 millones en los Estados árabes; y  5.5 millones en Europa y Asia Central.

Casi la mitad de los 152 millones de niños víctimas del trabajo infantil tienen entre 5 y 11 años; 42 millones (28%) tienen entre 12 y 14 años; y 37 millones (24%), entre 15 y 17 años.

88 millones son varones y 64 millones son niñas.

El trabajo de menores, se concentra en actividades como la agricultura (71%), que incluye  la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura. 17%  trabajan en el sector de servicios y el 12% en el sector industrial, principalmente, la minería.

Fuente: Estimación mundial sobre el trabajo infantil: Resultados y tendencias, 2012-2016, Ginebra, septiembre de 2017. OIT

http://s21.gt/2018/01/03/trabajo-infantil-una-problematica-social/

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Empresarios se comprometen a erradicar trabajo infantil

Las cúpulas empresariales de Centroamérica se comprometen a prevenir y contribuir a erradicar el trabajo infantil en la región, anunció hoy el presidente del Comité de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), Antonio Malouf.

El dirigente empresarial hizo el anuncio en el marco del IV Congreso Laboral organizado por Cacif en un hotel de la capital, donde explicó que el compromiso será firmado por los representantes de la Federación de Entidades Privadas de Centro América, Panamá y República Dominicana (FEDEPRICAP).

Las cúpulas empresariales de estos países, puntualizó, “firmarán la Declaración Regional para la Prevención del Trabajo Infantil”.

Malof comentó en el acto inaugural del congreso que “es complicado hablar del futuro cuando se tiene el reto de atender el desempleo, la falta de certeza jurídica para la inversión y sobre todo, el trabajo infantil y las condiciones para acceder a una educación de calidad”.

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Carmen Moreno directora de la OIT comenta que al menos 600 millones de nuevos empleos se deberán crear para el 2030 y los retos son enormes.

 “Es necesario atender de forma integral el desafío de la tasa de desempleo entre jóvenes que hoy es del 6,5 por ciento a nivel nacional”, añadió.

Sostuvo que todos los sectores tienen que hacer esfuerzos para prevenir y erradicar el trabajo infantil en Guatemala, donde más de 850 mil niños trabajan.

Malouf explicó que la FEDEPRICAP, cuya presidencia ostenta Guatemala, considera que el esfuerzo no debe ser solo de este país sino a nivel regional.

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Jimmy Morales comentó que su abuelo llegó a los 90 años sin previsión social, problemática de más de 300 mil adultos mayores del país.

 “No se puede hablar de un futuro prometedor si no cuidamos a nuestros niños y jóvenes”, alertó el presidente del Cacif.

En su opinión, la pobreza, la migración y la informalidad “impulsa a los niños a trabajar en lugar de educarse y recrearse correctamente”, por lo que consideró que es necesario promover alianzas para erradicar en su totalidad el trabajo infantil.

Poca oportunidad

Jimmy Morales, presidente de la Republica asistió al evento organizado por Cacif y comentó que hace unos días han presenciado varias ferias de empleo donde empresas ponen a disposición miles de plazas de trabajo pero no todas llegan a ser ocupadas por la falta de preparación de los candidatos.

“El panorama laboral está cambiando, hay que preguntarnos como Estado ¿Qué tanto nos estamos preparando para los cambios laborales del mundo que tenemos que enfrentar?”. Morales dijo que la educación debe tener más inversión para tecnificar la mano de obra de los guatemaltecos.

El funcionario comentó que su abuelo trabajó hasta los 90 años vendiendo plátanos en la Terminal y dijo que así como su abuelo no tuvo previsión social existen miles de adultos mayores que no cuentan con esta cobertura para vivir un retiro digno.

Morales habló que cuentan con Q405 millones para apoyar al adulto mayor con asignaciones entre Q300 y Q500 al mes a cerca de 106 mil de 300 mil adultos mayores que continúa creciendo esa cantidad sin previsión para el futuro.

http://www.prensalibre.com/economia/empresarios-se-comprometen-a-erradicar-trabajo-infantil

En Guatemala trabajan más de 700 mil niños y niñas

El director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), Estuardo Castro, explicó que en Guatemala hay más de 700 mil niños, niñas y adolecentes, menores de 18 años, que están laborando, y de esa cifra unos 300 mil son menores de 14 años. Del total, el 74.4% se concentra en el área rural, agregó.

“El número de menores se han venido reduciendo ya que en 2011 eran más de 850 mil, es decir que en 3 años se ha podido reducir 15.5%”, manifestó Castro durante la presentación del plan estratégico de la Agexport para la prevención del trabajo infantil en el sector exportador a fin de erradicar la concentración de menores de edad, sobre todo en el área rural del país.

Recordó que el índice de competitividad global de 2015 elaborado por el Foro Económico Mundial en relación con el indicador de salud y educación primaria, Guatemala se encuentra en el lugar 123 de 140 países, uno de los puestos más bajos.

Por aparte, el viceministro del Ministerio de Trabajo (Mintrab), Guillermo Gándara, señaló: “Se estima que entre 800 mil y 1 millón de niños están trabajando de los cuales un 60% laboran en el sector agrícola sin remuneración”.

Acotó que el ministerio se encuentra trabajando en 5 planes operativos contra el trabajo infantil a nivel nacional, los que se están focalizando en los sectores con mayor incidencia, es decir, basureros, recicladoras, coheterías y pica piedra.

Mayor educación
El presidente de Agexport, Rolando Paiz, indicó que “en el mundo existen 168 millones de niños y niñas trabajando, de los cuales 12.5 millones están en América Latina y Caribe. El día de hoy venimos a sumarnos al reto de promover y realizar acciones que contribuyan a prevenir el trabajo infantil en el sector exportador”.

El empresario agregó que “en este caso estamos impulsando una mejor educación, ya que juega un rol fundamental para romper con el ciclo de la pobreza y ofrecer mejores y mayores oportunidades para niños, niñas y jóvenes guatemaltecos”.

La estrategia para la prevención de trabajo infantil de la Agexport busca unir esfuerzos, tanto de exportadores, organizaciones y cámara empresariales para la erradicación de este flagelo.

Los cuatro ejes de trabajo son: sensibilización, en donde las empresas exportadoras conocerán la importancia de tomar acciones para prevenir el trabajo infantil; la formación, donde se capacitará a la empresa para el pleno cumplimiento de la legislación laboral; programas, que se realizarán a corto y mediano plazo; y alianzas, para sumar a otras instituciones públicas y privadas.

Durante el evento, empresas exportadoras agremiadas de Agexport manifestaron su compromiso para prevenir el trabajo infantil, suscribiendo el decálogo para el cumplimiento de la legislación laboral de prevención del trabajo infantil., documento que fue entregado a las autoridades de la Organización Internacional del Trabajo en Guatemala y a las del Ministerio de Trabajo.

Situación mundial
Recientemente la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) advirtió que el país tiene el mayor índice de trabajo infantil de toda América Latina. Señaló que en Guatemala 850,937 niños viven una situación de trabajo infantil y que el 43% de ellos no asisten a la escuela.

Entre las ocupaciones que emplean a menores de edad está la elaboración de fuegos artificiales, agricultura, recolección de café y picar piedra. Mientras que los departamentos donde se registra un mayor índice son Guatemala, Huehuetenango y Quiché.

Esta misma semana, la ministra de Trabajo, Leticia Teleguario, anunció que en unos dos meses el Gobierno tendrá una hoja de ruta para eliminar el trabajo infantil y que, de forma paralela, desarrollará programas de apoyo para mejorar la cobertura educativa y frenar el abandono escolar.

Por otra parte, en la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos de 2014, del Instituto Nacional de Estadística (INE), señaló que si bien los mayores niveles de ocupación se observa en la población de 25 años o más (98.6%) los que tienen entre 15 y 24 años también es alta, 92.9%. Agregó que si bien este patrón se observa en todos los ámbitos de estudio, es en el dominio urbano metropolitano donde la diferencia entre estos dos grupos de edad es más grande y en el área rural nacional la brecha entre ambos grupos es menor.

En contraste, el Boletín Estadístico de Afiliación 2014, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), evidenció que los jóvenes afiliados, entre 15 y 19 años de edad, son en total 29,722.

Respecto al sector laboral asegurados, 13,704 de ellos trabajan en servicios; 6,843, en comercio; 6,345, en agricultura, caza y pesca, y en la industria manufacturera, son 2,830.

A nivel mundial, las regiones con mayor riesgo de trabajo infantil se reportan en Asia y el Pacífico con 78 millones de menores laborando, le sigue África, con 59 millones, y América Latina y el Caribe, con 12.5 millones, indicó la Agexport.

 

http://www.s21.gt/2016/06/20354/

Clientes de exportadores piden abolir el empleo de menores

Agexport lanzó su campaña “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil” con el objetivo de eliminar el trabajo infantil.

 

Las exigencias de los clientes extranjeros a las empresas guatemaltecas van desde la calidad de los productos, el cumplimiento de las medidas fitosanitarias y la eliminación de la participación de niños en los procesos de producción.

 

En Guatemala, según las cifras del Ministerio de Trabajo, aproximadamente 700 mil a un millón de niños trabajan. De estos, el 60 por ciento participan en el trabajo agrícola familiar no remunerado.

 

Rolando Paiz, presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), reconoció que evitar la contratación de adolescentes y niños es debido a las exigencias de los clientes. “Sin embargo, es algo que debe ser interiorizado por los empresarios y no solo por las exigencias externas”, agrega.

 

El sector exportador lanzó ayer la campaña “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil”, con la cual buscan concientizar y sensibilizar a sus socios para que no contraten niños en sus empresas, ni permitan que lo hagan los proveedores con los que trabajan.

 

“Se requiere de voluntad, compromiso y esfuerzo para no caer en malas prácticas. Ya que la realidad es que tenemos una tradición en Guatemala donde los niños apoyan a los padres de familia en algunas labores y eso es lo que no podemos permitir”, aclaró Paiz.

 

José Maldonado, gerente de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de Fairfruit comentó que ellos trabajan a través de su brazo social Adisgua en la prevención del trabajo infantil.

 

Explicó que es “tan fácil” que se cumple con el Código de Trabajo, se contratan solo a mayores de 18 años y se concientiza a los padres para que sus hijos vayan a la escuela. Todo eso se garantiza con controles y registros de las familias para saber cuántos niños tienen, de qué edad y a que escuela asisten. Y se fortalece con capacitaciones y auditorías para asegurar que todo se cumple.

 

Identificar el problema

 

El viceministro de Administración del Trabajo, José Guillermo Gándara, cree que la lucha contra la erradicación de una estrategia de crear empleos decentes. Se conseguiría que los padres tengan un trabajo digno y no deban poner a trabajar a sus hijos. Pero reconoció que ese esfuerzo debe ser del sector privado y del Ministerio de Trabajo para crear las condiciones de cumplimiento a la ley.

 

La cartera laboral tiene previsto poner en marcha cinco planes operativos contra el trabajo infantil. Estos consisten en realizar acciones en todo el país sin previo aviso para identificar dónde hay niños trabajando.

 

Las acciones irán especialmente dirigidas a industrias donde se sabe que hay más trabajo infantil como basureros, recicladoras, coheterías o niños picapiedras. Pero señaló que deben trabajar en ubicar los lugares y sectores donde ocurre más esta práctica, ya que está en todas partes.

 

Agexport también lanzó el Decálogo del Exportador para la Prevención del Trabajo Infantil, donde se comprometen a cumplir con las leyes laborales y convenios internacionales, realizando acciones y apoyando políticas públicas para lograrlo. Además de hacer esfuerzos para que otras gremiales y asociaciones se unan a ellos en esta lucha.

 

Inspetoría

 

José Guillermo Gándara, viceministro de Trabajo, explicó que la Iniciativa para volver a dar el poder sancionador a los inspectores ya está lista y será conocida por la Comisión Tripartita de Asuntos Internacionales del Trabajo la próxima semana. Esperan tener rápido la retroalimentación de empleadores y sindicatos, para presentar el documento al Congreso. Aclaró que si no se emite criterio alguno sobre la iniciativa, seguirán adelante, ya que “todas las inspecciones laborales del mundo tienen esa potestad y nosotros somos la excepción, y eso no puede ser”.

 

18

Años es la edad que establece el Código de Trabajo para contratar un colaborador.

http://elperiodico.com.gt/2016/06/24/economia/clientes-de-exportadores-piden-abolir-el-empleo-de-menores/

Por qué rechazar la iniciativa 4849 del Congreso de la República

En forma concreta se pueden resaltar tres razones por las que no debe ser aprobada la iniciativa 4849 del Congreso de la República sobre erradicación del trabajo infantil en Guatemala:

 

  1. Se supone que el objetivo de la iniciativa es adecuar la legislación nacional con las norma internacionales de trabajo, pero desde el inicio esto se incumplió porque la recomendación 190 de OIT en el numeral I regula que los Programas de Acción que el Estado impulse para la erradicación de las peores formas de trabajo infantil deben ser previamente objeto de un proceso de consulta. Esta iniciativa no fue consultada ni siquiera con la entidad rectora de la política nacional de erradicación del trabajo infantil que es la Comisión Nacional Para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Protección de la Adolescencia Trabajadora (CONAPETI), mucho menos con organizaciones de trabajadores, padres y niños como establece la recomendación (esta recomendación forma parte integrante del convenio 182 de la OIT sobre la erradicación de las peores formas de trabajo infantil y si el convenio es prácticamente una ley nacional según el inciso t) del artículo 102 de la Constitución Política entonces las disposiciones de la recomendación también sería obligatorias para el Estado).

 

La pasividad de la CONAPETI y la tendencia a separarla del proceso de elaboración y aprobación de la iniciativa es algo muy grave porque la comisión es la entidad rectora de la política nacional de erradicación del trabajo infantil en el país.  En el párrafo 271 del informe de país sobre la Situación de los Derechos Humanos en Guatemala presentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presentado en marzo de 2016, se resalta la importancia de la CONAPETI.  Sin embargo muchos ignorar como se le ha dejado de lado en esta importante iniciativa de ley y se ignora también como el Organismo Ejecutivo, por lo menos dos ministros, han aceptado la propuesta de la Cámara Empresarial sin realizar consultas y estudios de valoración objetivos sobre su pertinencia.

 

Haber ignorado el contenido de las recomendaciones 146 y 190 de la OIT constituye un primer punto de crítica que evidencia la incoherencia de la iniciativa sobre erradicación del trabajo infantil.

 

  1. La esencia de la iniciativa se basa en prohibir el trabajo de los niños.  Hemos considerado que esto sería una política totalmente regresiva porque según la recomendación 190 de la OIT, nuevamente en la parte sobre Programa de Acción, se indica que luego de haber identificada las actividades en donde se encuentran las peores formas de trabajo infantil, acción que ya se ha realizado ampliamente en Guatemala, el siguiente paso debería ser la acción de prevenir o prohibir la contratación de niños en esa actividades.  Entonces la iniciativa es regresiva porque en lugar de prohibir que los empleadores permitan la contratación el empleo de niños se limita a prohibir la actividad económica de éstos con lo que el niño o sus padres, y no el empleador, serían los responsables de la violación de la ley. De ser aprobada así sería totalmente ineficaz porque la autoridad administrativa de trabajo no podría responsabilizar al empleador cuando contrate niños, por ejemplo, tal y como sucede actualmente en las plantaciones de café dedicadas a la exportación en donde ante estas situaciones los empleadores dicen a los inspectores de trabajo que ellos no son los responsables del trabajo de los niños porque los llevan sus padres a quienes la empresa les paga únicamente la mitad del salario mínimo por un día de trabajo y en muchos casos solo paga ese medio salario al hombre y no a la mujer ni a los niños que ayudan al padre a cumplir las esclavizantes metas de producción impuestas por el patrono.

 

El informe de la CIDH en el mismo párrafo citado anteriormente resalta como el Estado considera un logro el trabajo de Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), esta secretaría funciona principalmente sobre la base jurídica de la Ley Contra la Violencia Sexual, Explotación del 2009.  En esa ley se reformó el Código Penal y se creó el artículo 156 “bis” que constituye una decisión de política criminal que establece  el delito de: Empleo de personas menores de edad en actividades laborales lesivas a su integridad y dignidad, en este delito se prohíbe o sanciona la contratación de niños y niñas en condiciones de trabajo infantil bajo las peores formas, no se prohíbe la actividad económica como pretende la iniciativa 4849.  En el Código Penal de Guatemala el empleador que realice una contratación bajo estas condiciones es culpable penalmente y puede ser condenado a cuatro años de prisión. Entonces una reforma al Código de Trabajo que no prohíba la contratación estaría siendo regresiva con relación a estos avances institucionales, en pocas palabras si la política criminal del Estado ya ha llegado a considerar como delito con pena prisión para el empleador cuando éste explote niños o niñas, entonces la política laboral no puede tener un nivel inferior exonerando de responsabilidad al empleador.

 

Finalmente en la parte en donde se prohíbe la actividad y no la contratación de niños se llega al extremo de confundir totalmente lo que es un trabajo y un crimen.  Por ejemplo indica la iniciativa que queda prohibido el trabajo de sicario a toda persona menor de 18 años asumiendo que después de esa edad podría ser un trabajo permitido.  En ese mismo sentido se regula el narcotráfico, la pornografía, la trata de personas, etc.

 

  1. La iniciativa también presenta una considerable debilidad al no haber tomado en cuenta el inciso b) del numeral 2 de la recomendación 146 de la OIT que establece que los programas de acción para la erradicación del trabajo infantil deben asegurar los niveles ingresos dignos de las familias para que éstas no tengan que recurrir a la actividad económica de los niños.  Tomando en cuenta la abundante evidencia de explotación de los adultos en diferentes sectores de la economía nacional, principalmente en el sector agrícola dedicado a la exportación en donde no se paga el salario mínimo a los adultos (párrafos 34, 88, 89 y 90 del informe de la CIDH), entonces la iniciativa debería de comprender garantías y mecanismos para sancionar a empleadores que establecen sistemas de trabajo en donde los adultos son explotados y obligados a incorporar a sus hijos y mujeres en las actividades laborales.

 

Sin garantías como estas la política y la ley de erradicación del trabajo infantil será un fracaso.  Esta valoración ha sido compartida por la mayoría de sectores sociales y no pocas instituciones, por ejemplo, las anteriores presidencias de las comisiones del Congreso de la República que se han mencionado en este análisis.

 

Alejandro Argueta

18 de marzo de 2016.