Trabajo infantil, una problemática social

Por: Francisco Escobar 

El trabajo infantil continúa como una problemática que Guatemala no ha podido enfrentar a lo largo de varias décadas,  más bien,  es una situación que se ha agravado año con año.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos, reconoce a Guatemala como uno de los 8 países de América Latina y el Caribe,  que presentan avances poco  significativos en la lucha contra el Trabajo Infantil, dentro de los 26 países analizados en la región y otros 130 países a nivel mundial.

El término trabajo infantil,  se define como todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, en ocasiones perjudica su desarrollo físico y psicológico, interfiere con su escolarización, al privarles de la posibilidad de asistir a clases. En muchos casos, son niños y niñas, a quienes se les obliga a abandonar los estudios, de forma prematura o en algunos casos,  les exigen combinar ambas actividades, el estudio con un trabajo pesado, lo que puede consumir gran cantidad de su tiempo.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  Guy Ryder, advirtió que todavía existen 152 millones de niños y niñas, víctimas del trabajo infantil, e hizo un llamado a la comunidad internacional para trabajar de manera conjunta y lograr su total erradicación, de aquí al 2025. ‘Todavía hay 152 millones de niños y niñas víctimas del trabajo infantil, es decir, casi 1 de cada 10, en el mundo. De ellos, casi la mitad realiza trabajos peligrosos. Es preciso reconocer  que el progreso alcanzado es muy desigual’, señaló el ejecutivo de la OIT.

En el discurso de apertura de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, celebrada en Buenos Aires, Argentina, en noviembre del año pasado, Ryder, reconoció los avances alcanzados sobre el tema en los últimos 20 años, pero advirtió que, aún queda mucho camino por recorrer para acabar con esta problemática. Según las últimas estimaciones de la OIT, hay aproximadamente 25 millones de personas, a nivel mundial, que son víctimas del trabajo forzoso.

En Guatemala,  la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, (Conapeti),  es la entidad encargada de coordinar e implementar la hoja de ruta para hacer de Guatemala un país libre de Trabajo Infantil. Esta constituye en una estrategia nacional, donde participan diferentes instituciones, públicas, privadas y de cooperación internacional.

Uno de los participantes principales es el Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala (Mintrab), el cual asumió el compromiso de dar seguimiento a dicha estrategia, para el período 2016-2020. Es una herramienta que permitirá alcanzar los objetivos a largo plazo, todo en el marco de coordinación interinstitucional  con las distintas entidades del Estado relacionadas con el tema, para lograr los resultados propuestos y lograr erradicar el trabajo infantil, en el país.

La Conapeti, es presidida por el vicepresidente de la República, Jafeth Cabrera, quien en caso de ausencia puede ceder el mandato al titular del Ministerio de Trabajo y Previsión Social, en este caso Leticia Teleguario.

Otras entidades participantes son el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA),  Ministerio de Cultura y Deportes, Ministerio de Desarrollo Social (MIDES),  Ministerio de Gobernación (Mingob), Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República,  Secretaria Presidencial de la Mujer, Secretaria de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia,  Secretaria contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Presidencia de la República, director general del Consejo Nacional de la Juventud (CONJUVE), presidente de la Asociación Nacional de Municipalidades, presidente de la Junta Directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, entre muchas más que velan por el cumplimiento de este documento.

El Mintrab, dentro de sus acciones en la estrategia  mencionada, realizó en el último año, 5 mil 734 visitas de inspección a empresas a nivel nacional, en la búsqueda del rescate de niños trabajadores. Actividades que se realizan para prevenir sobre el trabajo infantil, dichas revisiones estuvieron a cargo de la Inspección General de Trabajo (IGT). El resultado consistió en el rescate de 99 personas entre menores y adolescentes trabajadores, de quienes 28, eran víctimas de las peores formas de trabajo infantil.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), que se realizó en el año 2016, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  detectó que  Alta Verapaz, Chiquimula, Baja Verapaz, Chimaltenango, Zacapa, Petén y Jalapa, fueron identificados como  los departamentos con mayores índices de niñez en condiciones de trabajo infantil.

De la población en condiciones de trabajo, aproximadamente el 50% se dedica a la agricultura o a actividades relacionadas a esta, por ello, se le identifica como un fenómeno que afecta principalmente a la niñez del área rural del país. Se le identifica a esta población, en situación de riesgo, porque amenaza su proceso de crecimiento, su educación y su desarrollo óptimo a futuro.

En un informe, publicado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), indica que en la actualidad, cerca de 7 millones de niños, niñas y adolescentes habitan en Guatemala, cantidad que nos convierte en el país con mayor cantidad de población en este rango de edades. Además, representa el 37% de la población total centroamericana de niños, niñas y adolescentes.

Por su parte el  director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), Nery Rodenas, se refiere como  indignantes las condiciones de vida de la niñez en el territorio nacional, azotada por la desnutrición, la violencia y la marginación, sin que exista una política pública  que garantice su desarrollo adecuado. ‘Los niños y adolescentes guatemaltecos sobreviven en una situación de desigualdad y exclusión, que además los somete a violencia física y estructural’, opinó Rodenas.

Por aparte, agregó el director de la ODHAG, en su mayoría, esta población debe laborar para ayudar a sus familias, por la extrema pobreza en que viven y, es a partir de lo cual muchos de ellos,  son víctimas de explotación y de trata de personas.

Según la experta y representante adjunta de UNICEF en Guatemala, Mariko Kagoshima, ‘el trabajo es una de las principales barreras a la lactancia materna y contribuye a la decisión de las madres de abandonar esta práctica en un tiempo temprano’.

La UNICEF, informó sobre la existencia de estudios sobre lactancia materna, los cuales evidencian que,  intervenciones como la licencia de maternidad y el apoyo en el lugar de trabajo, aumentaron en más de un 30%  las tasas de lactancia materna.  Además la misma entidad argumenta que la pobreza es la principal causa de trabajo infantil y en otros estudios también indican que  existe un ciclo vicioso entre ambas problemáticas.  Pero se reconoce en todo análisis sobre el tema, que los niños involucrados en el trabajo infantil, realizan tareas ya sea para pagar sus estudios en escuelas u otro tipo de gastos o porque su familia necesita beneficiarse de lo remunerado por el menor.

El número de niños y jóvenes que se dedican al trabajo infantil ha ido en crecimiento, tanto en Guatemala como a nivel latinoamericano, según lo reflejan las informaciones proporcionadas por el sitio Notiamérica. En dicho portal, destaca que en Guatemala, hacia el 2016, había 850 mil menores  en labores remuneradas y el 70% de ellos, habitan en áreas rurales, y el 60% es indígena. El trabajo de estos menores se concentra en actividades agrícolas, ayudantes de buses o ventas informales.

EN LATINO AMÉRICA

Según la OIT, en México en el 2013, habían aproximadamente 2.5 millones de niños, niñas y adolescentes ocupados en sectores agropecuario, comercial y de servicios, de los cuales el 46% de ellos no les remuneraban, según lo acordado por las personas que los contrataban. En Perú, el 70% de niños empleados,  comprenden las edades entre 5 a 17 años, quienes laboran en trabajos peligrosos, tales como los relacionados a la industria artesanal minera. Esta labor absorbe aproximadamente el trabajo de 500 mil niños y niñas, agrega la OIT.

En Colombia, se registran, 1 millón 91 mil menores de edad, sometidos al trabajo infantil, según registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). De esta cantidad casi el 50% son niños sin remuneración y  285 mil son asalariados por realizar trabajos domésticos. 

CIFRAS A NIVEL MUNDIAL 

En todo el mundo, 218 millones de niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica.

Entre ellos, 152 millones son víctimas del trabajo infantil; casi la mitad, o sea equivalente a 73 millones, están en situación de riesgo y peligro.

72 millones se concentran en África, 62 millones en Asia; 10.7 millones en toda América; 1.1 millones en los Estados árabes; y  5.5 millones en Europa y Asia Central.

Casi la mitad de los 152 millones de niños víctimas del trabajo infantil tienen entre 5 y 11 años; 42 millones (28%) tienen entre 12 y 14 años; y 37 millones (24%), entre 15 y 17 años.

88 millones son varones y 64 millones son niñas.

El trabajo de menores, se concentra en actividades como la agricultura (71%), que incluye  la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura. 17%  trabajan en el sector de servicios y el 12% en el sector industrial, principalmente, la minería.

Fuente: Estimación mundial sobre el trabajo infantil: Resultados y tendencias, 2012-2016, Ginebra, septiembre de 2017. OIT

http://s21.gt/2018/01/03/trabajo-infantil-una-problematica-social/

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La receta equivocada contra el desempleo

En Costa Rica un proyecto de ley pretende obligar a las empresas a que el 25% de sus contrataciones en planilla sea de jóvenes con edades entre 17 y 24 años.

EDITORIAL

El problema de desempleo que afecta a miles de jóvenes en Costa Rica y en los países centroamericanos no se resuelve simplemente obligando a las empresas privadas a contratar determinada proporción de empleados jóvenes, sin importar sus calificaciones y habilidades, o peor aún, sin considerar si existe o no la necesidad real de contratación.

Un proyecto de ley en Costa Rica refleja la miopía con que el sector público visualiza un problema tan grave como el desempleo juvenil. En su limitada visión de la realidad económica del país, los diputados proponen resolver el problema con una ley que obligaría a las empresas a dar una hora libre por día para capacitación y a que el 25% de sus contrataciones en planilla esté conformada por empleados con edades entre 17 y 24 años,

Como bien señalan los industriales costarricenses, la solución al desempleo juvenil está en la implementación del modelo de educación dual, y no en una ley que lo único que hará es elevar los costos de producción del sector privado, y continuar deteriorando la ya delicada competitividad del país.

Ver “Educación dual: Sí se puede

Contra el desempleo juvenil probemos con educación dual

Aprendiendo en el trabajo: Educación dual

Del comunicado de la Cámara de Industrias:

CICR se opone a mal llamado proyecto de “Estímulo de EmpleoJoven”

  • Industriales señalan que proyecto de ley no soluciona el problema de empleo para los jóvenes.
  • Las dos preocupaciones principales son: la obligación que se impondría a las empresas de que un 25% de las contrataciones en planilla sea de personas entre 17 y 24 años de edad; y la obligación de otorgar una hora al día para capacitación. 

Martes 7 de noviembre de 2017. La Cámara de Industrias de Costa Rica manifestó su oposición al Proyecto de Ley No. 20.282 mal llamado de “Estímulo al Empleo Joven”. Su opinión fue manifestada formalmente a la Comisión Permanente Especial de Juventud, Niñez y Adolescencia de la Asamblea Legislativa, que realizó una consulta a la Cámara.
Enrique Egloff, Presidente de la CICR, señaló que incentivar el empleo en los jóvenes es una muy buena intención pero explicó que el proyecto de ley se encuentra muy mal planteado. “Aunque el objetivo del proyecto es muy loable, ya que toma en cuenta que el estudio no sea obstáculo para la inserción laboral de los jóvenes, su conceptualización no es la correcta”, mencionó Egloff.

“El desempleo se soluciona con más competitividad para más producción y crecimiento de las empresas. Mediante el establecimiento de porcentajes de edades en la planilla y el otorgamiento de la hora diaria de permiso para estudiar, no se soluciona el problema el desempleo en los jóvenes”, agregó Egloff.

La principal oposición al proyecto de ley es porque obliga a las empresas a contratar al menos un 25% de personas entre 17 y 24 años en la planilla. “El problema del empleo para los jóvenes no se resuelve obligando a las empresas a un determinado porcentaje. La verdadera solución se encuentra en la aprobación del Proyecto de Ley de Educación Dual propuesto por el sector productivo desde hace varios años. El principal problema que tenemos es que ni siquiera se está discutiendo la educación dual en el país.”, añadió Egloff.

La CICR explicó que la estimulación a la creación del empleo joven debe estar enfocada en la generación de experiencia profesional. En la carta que los industriales enviaron a la Comisión Permanente Especial de Juventud, Niñez y Adolescencia, explicaron que la experiencia del estudiante se soluciona haciéndolo partícipe de una etapa de capacitación que además le sirve para darse a conocer en la empresa y por ende en el mercado laboral.

La Cámara de Industrias de Costa Rica ha señalado que la generación de empleo es uno de los principales problemas del país y he indicado reiteradamente que una de las grandes deudas de la Asamblea Legislativa es la no discusión ni aprobación del Proyecto de Ley de Formación Dual.

Otra de las razones por las que la CICR se opone a la aprobación Proyecto de Ley No. 20.282 “Estímulo al Empleo Joven” es la obligación que contiene de dar una hora libre a los estudiantes para que estudie.

La CICR explicó que la idea de dar una hora diaria libre al estudiante para que estudie es contraproducente desde el punto de vista de costo, competitividad y productividad de empresa, tomando en cuenta que si debe mantenerse un 25% de su planilla en ese rango de edades, sería un 25% del personal con una hora diaria de permiso.

“Las empresas costarricenses ya tienen altos costos operativos y no podemos sumar uno más”, manifestó Egloff.

La CICR aprovechó la oportunidad para solicitar a la Comisión el respaldo al proyecto de ley sobre Educación Dual, con informe de mayoría favorable ya emitido, para que nuestros jóvenes se puedan capacitar de una manera más profesional, favoreciendo a las partes involucradas, tanto empresas como colaboradores, y al país en general.

https://www.centralamericadata.com/es/article/main/La_receta_equivocada_contra_el_desempleo

Youth Employment in Latin America

A look at the plight of young people seeking — or not seeking — employment in Latin American countries. #MakeoverMonday #VizForSocialGood

 

https://public.tableau.com/profile/mikevizneros#!/vizhome/MakeoverMondayWeek20-English/YouthEmploymentinLatinAmerica

Cinco visualizaciones sobre el empleo joven de América Latina y el Caribe

En colaboración con dos iniciativas de ámbito internacional, #MakeoverMonday y #VizForSocialGood, recientemente llevamos a cabo un reto de visualizaciones de datos. En él, quisimos poner el foco en la situación de los jóvenes en el mercado laboral de América Latina y el Caribe. ¿Cómo lo vieron los expertos en simplificar y hacer más fácil la comprensión de datos?

-Click here to read this post in English-

El reto

El reto consistía en hacer una visualización tomando algunas cifras sobre empleo joven disponibles en nuestro portal de datos, el SIMS. El estilo era totalmente libre: cada participante podía enfocar la visualización a su gusto, tomando toda o parte de la información disponible en el set de datos del desafío.

Los resultados

Al tener mucha información fue importante que cada participante hiciera única su visualización, tomando el tema de manera general o enfocándose en un país o en un solo indicador. Esto ayudó a ejemplificar el problema de desempleo entre jóvenes de la región en distintas maneras, de un modo más atractivo que una tabla o gráfico tradicional y transmitiendo el mensaje rápidamente. Te invitamos a hacer clic en el siguiente mosaico (elaborado por Rodrigo Calloni), en el que se encuentran el casi medio centenar de visualizaciones presentadas. ¡Gracias a todos los participantes!

 

Las cinco mejores

De todas las visualizaciones que recibimos, queremos destacar cinco que ilustran el panorama del empleo joven en América Latina y el Caribe de una forma fácil, eficiente y dinámica. Muchas de las visualizaciones se presentaron en inglés, ya que se trató de un desafío de ámbito internacional.

Título: Youth Employment in Latin America – Where are the young people in the labour market? (Autor: Satish Ramakrishna @satishr2017).

Data

  • Se enfoca en los datos sobre los sectores donde se emplean los jóvenes de la región y por país.
  • Da los datos generales de la región como población, empleados, desempleados y económicamente activos.

 

Título: Is unemployment a problem for Young people in Latin America & the Caribbean (Autor: Steve Wood).

  • Muestra los datos de los ninis, desempleo, empleo e informalidad.

 

Título: Youth Employment in Latin America (Autor: Mike Cisneros).

  • Muestra todos los datos dados en el sistema sobre empleabilidad de los jóvenes en América Latina y el Caribe.

 

Título: An Examination of Latin Americn Youth Employment Status (Autor: Kevin Knorpp).

  • Muestra y compara los datos sobre la población joven en cada país, así como el desempleo, empleo, formalidad y ninis.

 

Título: Women’s Employment Data (Autor: David Krupp).

  • Los datos son enfocados en las mujeres jóvenes de la región.

https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/06/14/cinco-visualizaciones-sobre-el-empleo-joven-de-america-latina-y-el-caribe/

La mochila y el currículum

Arturo Pérez-Reverte
Llueve a ratos, y Madrid está frío y desapacible. Pasan paraguas al otro lado del escaparate de la librería de mi amigo Antonio Méndez, el librero de la calle Mayor. Estamos allí de charla, fumando un pitillo rodeados de libros mientras Alberto, el empleado flaco, alto y tranquilo, que no ha leído una novela mía en su vida ni piensa hacerlo -«ni falta que me hace», suele gruñirme el cabrón- ordena las últimas novedades. En ésas entra un chico joven con una mochila a la espalda, y se queda un poco aparte, el aire tímido, esperando a que Antonio y yo hagamos una pausa en la conversación. Al fin, en voz muy baja, le pregunta a Antonio si puede dejarle un currículum. Claro, responde el librero. Déjamelo. Y entonces el chico saca de la mochila un mazo de folios, cada uno con su foto de carnet grapada, y le entrega uno. Muchas gracias, murmura, con la misma timidez de antes. Si alguna vez tiene trabajo para mí, empieza a decir. Luego se calla. Sonríe un poco, lo mete todo de nuevo en la mochila y sale a la calle, bajo la lluvia. Antonio me mira, grave. Vienen por docenas, dice. Chicos y chicas jóvenes. Cada uno con su currículum. Y no puedes imaginarte de qué nivel. Licenciados en esto y aquello, cursos en el extranjero, idiomas. Y ya ves. Hay que joderse.

Le cojo el folio de la mano. Fulano de Tal, nacido en 1976. Licenciado en Historia, cursos de esto y lo otro en París y en Italia. Tres idiomas. Lugares, empresas, fechas. Cuento hasta siete trabajos basura, de ésos de tres o seis meses y luego a la calle. Miro la foto de carnet: un apunte de sonrisa, mirada confiada, tal vez de esperanza. Luego echo un vistazo al otro lado del escaparate, pero el joven ha desaparecido ya entre los paraguas, bajo la lluvia. Estará, supongo, entrando en otras tiendas, en otras librerías o en donde sea, sacando su conmovedor currículum de la mochila. Le devuelvo el papel a Antonio, que se encoge de hombros, impotente, y lo guarda en un cajón. Él mismo tuvo que despedir hace poco a un empleado, incapaz de pagar dos sueldos tal y como está el patio. Antes de que cierre el cajón, alcanzo a ver más fotos de carnet grapadas a folios: chicos y chicas jóvenes con la misma mirada y la misma sonrisa a punto de borrárseles de la boca.

España va bien y todo eso, me digo. La puta España. De pronto la tristeza se me desliza dentro como gotas frías, y el día se vuelve más desapacible y gris. Qué estamos haciendo con ellos, maldita sea. Con estos chicos. Antonio me mira y enciende otro cigarrillo. Sé que piensa lo mismo. En qué estamos convirtiendo a todos esos jóvenes de la mochila, que tras la ilusión de unos estudios y una carrera, tras los sueños y el esfuerzo, se ven recorriendo la calle repartiendo currículum en los que dejan los últimos restos de esperanza. Licenciados en Historia o en lo que sea, ocho, años de EGB, cinco de formación profesional, cursos, sacrificios personales y familiares para aprender idiomas en academias que quiebran y te dejan tirado tras pagar la matrícula. Indefensión, trampas, ratoneras sin salida, empresarios sin escrúpulos que te exprimen antes de devolverte a la calle, políticos que miran hacia otro lado o lo adornan de bonito, sindicatos con más demagogia y apoltronamiento que vergüenza. Trabajos basura, desempleos basura, currículums basura.

Y cuando el milagro se produce, es con la exigencia de que estés dispuesto a todo: puta de taller, puta de empresa, boca cerrada para sobrevivir hasta que te echen; y si tienes buen culo, a ser posible, deja que el jefe te lo sobe. Aún así, chaval, chavala, tienes que dar las gracias por los cambios de turno arbitrarios, los fines de semana trabajados, las seiscientas horas extras al año de las que sólo ochenta figuran como tales en la nómina. Y si encima pretendes mantener una familia y pagar un piso date con un canto en los dientes de que no te sodomicen gratis. Flexibilidad laboral, lo llaman. Y gracias a la flexibilidad de los cojones se han generado, dice el portavoz gubernamental de turno tropecientos mil empleos más, y somos luz y fan de Europa. Guau. Gracias a eso, también, un chaval de veintipocos años puede disfrutar de la excitante experiencia de conocer ocho empleos de chichinabo en tres o cuatro años, y al cabo verse en la calle con la mochila, buscándose la vida bajo la lluvia. Partiendo una y otra vez de cero. Flexibilidad laboral. Rediós. Cuánto eufemismo y cuánta mierda. A ver qué pasa cuando, de tanto flexionarlo, se rompa el tinglado y se vaya todo al carajo, y en vez de currículums lo que ese chico lleve en la mochila sean cócteles molotov.

http://www.xlsemanal.com/firmas/20030209/la-mochila-curriculum.html

Competitividad global y salarios mínimos

La legislación del salario mínimo es, según algunas escuelas, una herramienta efectiva para la reducción de la pobreza en los países más pobres.

Guillermo Pineda
30 05 17
No obstante, esta legislación es efectiva solamente cuando va acompañada de condiciones que fomentan la competitividad de las empresas en el mercado global. De lo contrario, la historia de nuestros países es un ejemplo de cómo los salarios mínimos aumentan los costos de nuestras empresas, incrementan el mercado laboral informal y reducen la oferta de empleos en el mercado formal.

Los aumentos de los salarios mínimos contribuyen en teoría a la reducción de la pobreza, especialmente de la pobreza extrema, cuando van acompañados de reformas macroeconómicas estructurales que permiten a las empresas mantenerse competitivas ante este incremento en sus costos. Al final de cuentas, un trabajador con un mayor ingreso puede asegurarse a sí mismo y a sus familiares mejores condiciones de salud, de alimentación, de educación y de transporte, con lo cual las empresas se vuelven mejores y más competitivas. Sin embargo, en la práctica, el aumento de los salarios mínimos se convierte en una decisión política importantísima que impactará en la vida de millones de personas para bien o para mal cuando no se cuenta con las condiciones socioeconómicas que le permiten a un país mantenerse competitivo a escala global.

Los efectos económicos del salario mínimo no se perciben en los sectores informales y fuera de la legislación, donde el trabajador termina ganando menos al final del día con los incrementos de precios de la canasta básica. Este último punto es de especial importancia para nuestro país, donde contamos con un mercado informal que alcanza casi el 70 % de la población económicamente activa, según el Ministerio de Trabajo de Guatemala.

El aumento del salario mínimo perjudica aún más a las pequeñas y medianas empresas, pues reduce sus márgenes de beneficio, incrementa la inflación y anima a los empresarios a reducir el tamaño de su personal o a comprar sus insumos en otros países. La distancia ya no es una barrera para lo anterior, y es más barato traer un contenedor desde Asia por 800 dólares que pagar el envío de ese mismo contenedor por las rutas Guatemala-Costa Rica o Guatemala-Estados Unidos, por poner un ejemplo. Además, los salarios mínimos más altos tienen efectos negativos sobre el volumen y el desempeño del empleo en el sector privado formal, pues suelen disuadir a las empresas de contratar nuevos trabajadores y causan despidos.

Entonces, ¿es contraproducente legislar un aumento del salario mínimo?

Legislar aumentos del salario mínimo no consigue el objetivo en nuestros países de sacar a los trabajadores de la pobreza y de reducir las desigualdades. Esta legislación tiene efectos distintos en países más desarrollados, donde la población del mercado formal es la mayoría y existen condiciones económicas de estabilidad que nuestros países no tienen. Milton Friedman, un economista querido por unos y odiado por otros, demostró que los incrementos de un salario mínimo crean un monopolio salarial a costa del desempleo de los jóvenes y de los menos cualificados (que para el caso de Guatemala es el grueso de la población) y propuso que en lugar de establecer salarios mínimos se ofrecieran condiciones mínimas de renta y servicios a los más pobres y necesitados siguiendo las reglas del mercado. Quizá explorar este camino sea el idóneo para nuestro país, donde el encarecimiento de la vida continúa, la competencia entre las empresas aumenta mientras reduce nuestras ganancias y la presión global de las transnacionales amenaza con sacarnos del mercado.

Ante el encarecimiento del costo de la vida en Guatemala, quizá deberíamos preguntarnos qué puede hacer (o dejar de hacer) el Gobierno para facilitar la creación de empleos y de nuevas empresas, pues, a cómo van las cosas, si seguimos discutiendo sobre legislar salarios o sobre cómo controlar los precios de la canasta básica, los más perjudicados serán los guatemaltecos más pobres y más vulnerables de nuestra sociedad.

[Fin]

https://www.plazapublica.com.gt/content/competitividad-global-y-salarios-minimos