Más de 1.1 millones de personas en Guatemala trabajan horas extras

Hay dos tipo de trabajadores en Guatemala: Los que buscan emplearse por más horas para ajustar una jornada de ocho horas o más y los que laboran por más horas de las requeridas por ley en el código de trabajo. Los primeros son conocidos estadísticamente como subempleados, lo segundos son un retrato de las condiciones laborales delpaís.

 

“Un subempleado es una persona que si le ofrecieran trabajar más horas, lo aceptaría”, explica Mauricio Guerra, Gerente del Instituto Nacional de Estadistica. Por definición los subempleados son todas las personas que quieren y tiene la disponibilidad para trabajar más horas a la semana.

 

La última Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos del primer semestre 2016 publicada el pasado jueves, revela que más de medio millón de guatemaltecos son subempleados.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el subempleo se refiere a aquellas personas cuya duración o productividad del trabajo es menor a su nivel de pleno empleo. Por tanto buscan cambiar de trabajo para usar adecuadamente sus competencias o bien mejorar sus ingresos.

La Población Económicamente Activa del país se calcula en6 millones 605 mil 276 jóvenes mayores de 15 años, de los cuales un 11.5% se encuentra en una situación de subempleo.

Los que trabajan más de 48 horas

Según artículo  121 del Código de Trabajo, “el trabajo efectivo que se ejecute fuera de los límites de tiempo para la jornada de ordinaria, o que exceda del límite inferiorque contractualmente se pacte, constituye jornada extraordinaria”. Es decir que cualquier asalariado que trabaje más de 48 horas semanales trabaja horas extra.

 

La Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes) publicó el pasado mes de enero un estudio sobre las jornadas de trabajo de los guatemaltecos. Ahí se estimaba que 1 millón 160 mil 172 de asalariados trabajaban más de 48 horas a la semana. Este estudio esta basado en la información de la segunda Encuesta de Empleo e Ingresos de 2014.

Este monto no toma en cuenta todos los trabajadores que se encuentran en el sector informal, que según los laEncuesta Nacional de Empleo son aproximadamente 7 de cada 10 guatemaltecos. Sin embargo, Asíes estima que son aproximadamente son 1 millón 713 mil 431 de la población ocupada la que trabaja más de 48 horas a la semana. 

*Con información de Fernando Díaz

 

https://www.soy502.com/articulo/mas-medio-millon-guatemaltecos-trabajan-horas-extra-68696

Encuesta de empleo identifica siete condiciones laborales perjudiciales

Exposición a temperaturas extremas, humo, polvo y  humedad son los mayores riesgos  a los que se exponen los trabajadores en Guatemala, según la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (Enei).

 

Los resultados de la encuesta, presentada el jueves pasado, refieren que el 31.2% de los trabajadores asalariados opinó que estar expuesto a temperaturas extremas es el principal riesgo, en tanto que  la exposición al humo y al polvo fue el segundo lugar, con   26.4%, y  la humedad el tercero, con 22.5%.

 

Otros riesgos latentes que impactan a los trabajadores son el ruido (16.9%), manejo de sustancias tóxicas (8.9%), vibraciones (8.8%) e iluminación deficiente (4.8%).

También lea:Cifras confirman cómo el desempleo golpea a jóvenes.

Élmer Arriaza,  especialista en gestiones de seguridad, dijo que las temperaturas extremas y la humedad  se manifiestan  sobre todo en la agricultura y la  industria.

“En la Costa Sur y Oriente hay actividades agrícolas en las cuales los colaboradores se exponen  en horarios laborales donde la temperatura es extrema”, afirmó.

El experto afirmó que las empresas deben  llevar  a cabo  análisis, evaluación y procesos para mitigar

los efectos  que provocan en el trabajador una sobrecarga fisiológica y el estrés térmico.

La Enei también determinó  que  7 de cada 10  empleados piden permiso para faltar al trabajo para ir al médico, por motivos familiares, fallecimiento de un familiar o por maternidad y paternidad.

Testimonios de Guatemaltecos

Sin  oportunidad, aspiran a un empleo

Crece el desempleo

  • El estudio reveló que la tasa de desempleo abierto alcanzó a escala nacional un 3.1%, mayor al 2.7% reportado en la Enei del segundo trimestre del 2015 y del 2.4% del primer semestre de ese año.

Para Isis Marroquín,  estudiante de 24 años del  cuarto año de la licenciatura en Traducción e Interpretación de la Universidad de San Carlos, las posibilidades laborales son escasas para poder ejercer su profesión.

“Las oportunidades  son pocas, pero me percaté de esto ya estando adentro de la carrera, nadie nos advirtió de esto”, dijo la estudiante.

Marroquín comentó que desde el  tercer año de estudios deben  realizar  200 horas de práctica; sin embargo, cuando sondean  si pueden optar a una oportunidad, la mayoría de empresas indica que no pueden remunerar

su trabajo.

Refirió que una de las  ventajas que les brinda su carrera es que  se gradúan con  un alto nivel de inglés y pueden ubicarse en empresas de  contact center —centros de llamada—  o BPO, pero enfatizó que no es el tipo de empleo al

que aspira.

Por servicios, anulan los beneficios

Braudelina Zurilla,  madre de familia y comerciante de 53 años, comentó que sus dos hijos, que están por graduarse de la universidad, trabajan por servicios profesionales.

“El trabajar por servicios profesionales anula los beneficios a los que tienen derecho los trabajadores”, resaltó la comerciante.

Zurrilla manifestó que el carecer de prestaciones laborales y  acceso a la seguridad social son dificultades que no ayudan a  la  estabilidad laboral y emocional que necesita todo trabajador.

Otro punto que señaló la también ama de casa es la cantidad alarmante de jóvenes que se suman cada año a la población económicamente activa. También hizo énfasis en  que de cada 10 jóvenes graduados de nivel medio, serán dos o tres quienes logren ubicarse en una plaza de trabajo, y seguramente mal remunerados. los contratan.

Jóvenes graduados

Desempleo juvenil

  • La tasa de desempleo entre jóvenes de 18 a 24 años es de 6.5% a nivel nacional; sin embargo, el área metropolitana concentra el mayor porcentaje con 12.5%, seguido del resto urbano, con 6.6%, y el área rural nacional, con 4.6%.

Heidy González, que  se graduó de 16 años de bachiller en computación con orientación científica, aseguró que para ella fue dífícil el haberse recibido antes de cumplir los 18 años, porque las empresas no confían en jóvenes de su edad para desempeñar un puesto de trabajo que requiere responsabilidad y experiencia.

“Por la edad me fue difícil encontrar un lugar donde realizar mi práctica supervisada. Para los jóvenes que nos graduamos a  temprana edad nos cuesta, porque buscan mayores de edad, son pocas las empresas que contratan a menores”, manifestó la estudiante.

González espera  encontrar un puesto de trabajo en el corto plazo o bien confía que en el lugar donde realizó su práctica supervisada puedan ofrecerle una oportunidad,  o bien continuar con sus estudios.

Estabilidad, crece la delincuencia

En opinión de Luis Hernández, de 19 años y estudiante de   medicina veterinaria,  los jóvenes a su edad no son tomados en serio por parte de  las empresas.

 

Los jóvenes carecen de oportunidades en el mercado laboral nacional. (Foto Prensa Libre: Juan Carlos Rivera)
Los jóvenes carecen de oportunidades en el mercado laboral nacional. (Foto Prensa Libre: Juan Carlos Rivera)

 

“Nos vemos limitados a ejercer actividades que no van de acuerdo a nuestras capacidades, y para un estudiante de veterinaria hasta puede llegar a ser denigrante solicitar un empleo, porque nos ponen a bañar perros, o bien, hacer tareas

de limpieza”, dijo.

Otro factor que senaló Hernández es la inestabilidad que crean los trabajos temporales, porque no firman un contrato formal que les brinde seguridad  en sus ingresos.

“Debemos especializarnos en algo más que solo la carrera universitaria. Es necesario buscar nuevos nichos de mercado donde podamos demostrar otras capacidades y competencias que sean de valor agregado”, dijo.

 

 

http://www.prensalibre.com/economia/enei-2016-identifica-siete-condiciones-perjudiciales

Hay que incrementar los salarios, recomendaron economistas de UNCTAD

El comercio global sigue perdiendo impulso y, si no se promueve un incremento de los salarios y se mantiene el nivel de empleo para generar demanda agregada, puede avecinarse un escenario proteccionista similar al que se registró tras la Gran Depresión de los años treinta.

 

Esa es la conclusión principal a la que han llegado los economistas de la agencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), según el informe anual sobre comercio y desarrollo de 2016 presentado por ese organismo en Bruselas, que señala que el comercio internacional sólo avanzará este año un 1.5 %, con lo que se dejará un punto porcentual respecto a 2015.

 

A los países desarrollados, la UNCTAD les receta una combinación de políticas fiscales proactivas, que incluyan inversión en infraestructuras, así como políticas redistributivas que contemplen salarios mínimos e impuestos progresivos en función de la renta.

Para las economías emergentes, esa agencia de la ONU recomienda reforzar su demanda interna y protegerse política y fiscalmente para poder gestionar las turbulencias exteriores.

Economía global

  • “En 2016, el crecimiento de la economía global probablemente caerá por debajo del incremento del 2.5 % registrado en 2014 y 2015, y los economistas de la UNCTAD no se sorprenderán si la desaceleración es aún mayor”, apunta la agencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

“Si el comercio internacional sigue cayendo y si la demanda agregada sigue siendo muy débil, es posible que los países (…) empiecen a cerrarse en sí mismos y a implementar medidas proteccionistas, como ocurrió tras la Gran Depresión de los años treinta”, explicó el economista sénior de la División de Gobalización y Estrategias de Desarrollo de la UNCAD, Alex Izurieta.

Se incurriría así en “una espiral negativa de la que no vamos a poder salir”, añadió el economista uruguayo, quien sostiene que generar un crecimiento estable en el futuro “requiere atender a una serie de elementos que no se pueden dejar solamente en manos del mercado”.

La desaceleración de los intercambios comerciales, señala el informe de esa agencia de las Naciones Unidas, se produce en un contexto de ralentización de las economías avanzadas cuyos efectos están lastrando a los países en desarrollo en la salida más débil de una crisis económica de la que se tiene constancia.

“Una postura estricta en tiempos de rotunda austeridad ha llevado a una de las recuperaciones más débiles registradas ante una crisis económica en muchos países en desarrollo”, dentro de “un período prolongado de lento crecimiento de los salarios que ha llevado a una demanda insuficiente de los hogares y escaso gasto en inversión productiva”, agrega el informe.

  • Posible estancamiento

El estudio describe un contexto económico global poco halagüeño, donde el crecimiento en Estados Unidos y de la eurozona se espera que sea solo del 1.6 % al cierre de 2016, mientras que la actividad económica en Japón sigue “estancada”.

A ello se suma la previsible revisión a la baja del incremento del PIB en el Reino Unido tras el voto favorable de los británicos a abandonar la Unión Europea (UE) el pasado junio, aunque es “difícil de predecir cómo de grande será el impacto y sus efectos contagiosos, si es que los tiene”, añaden.

La merma económica de los países industrializados está provocando una “reacción en cadena” en las economías emergentes, que crecerán de media en 2016 un 4 %, es decir, 2.5 puntos porcentuales menos que los valores registrados antes de la crisis económica y financiera que arrancó hace ahora ocho años.

Las diferencias regionales son notables y mientras que los países asiáticos mantienen un crecimiento moderado pero estable que se estima será del 5.1 % en 2016 (frente al 5.7 % de 2008), la región de Latinoamérica y el Caribe ha entrado ya en recesión y su economía se contraerá un 0.2 % de media al cierre del ejercicio, frente al avance del 3.7 % de hace ocho años.

“En los países del este de Asia ha habido una combinación bastante rica de intervención del sector público promoviendo la inversión privada, la creación de empleo y asegurando que el comercio internacional ayude a la industrialización”, agregó Izurieta.

América Latina, sin embargo, sigue “dependiendo de los ciclos (…) en los mercados mundiales y no tiene la capacidad interna para poder sostener choques como lo tiene Asia”.

 

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¿Cuánto nos cuestan las pensiones?

En los últimos meses el debate sobre las pensiones ha ido cobrando más importancia en varios países de la región, superado los despachos oficiales y los pasillos de los parlamentos hasta llegar a un debate más amplio en medios de comunicación y en las calles. Posiblemente este interés por la sostenibilidad fiscal y social de las pensiones seguirá creciendo en los próximos años, tal como vaticinábamos en 2013, en el libro “Mejores Pensiones, Mejores Trabajos“. A medida que acerque el tsunami de la longevidad y se agraven los problemas de financiamiento de las pensiones, la reforma de los sistemas de pensiones de la región va a convertirse en una cuestión central de política pública. Pero en esta entrada quisiera referirme a otro aspecto que también será más y más acuciante: la necesidad de buena información para que el debate sobre reformas pensionales se construya sobre datos contrastables, y no sólo sobre opiniones arbitrarias o, lo que es más fácil, sobre mitos, rumores o informaciones sesgadas.

En “Mejores Pensiones, Mejores Trabajos” se presentó una estimación sobre cuánto costaría a los países de la región garantizar una pensión universal, de manera que todas las personas mayores de 65 años tuvieran asegurado un ingreso mínimo para escapar de la pobreza. Según nuestros cálculos, el aumento en el gasto de pensiones no llegaría al 1 por ciento del PIB. Mediante esta Calculadora de Pensiones no contributivas es posible analizar el coste de las pensiones para cada país de América Latina y el Caribe bajo distintos supuestos.

Para usar la calculadora, basta con seguir estos pasos, tal como se explica en este video:

1. Escoger el país a analizar

2. Decidir el importe o nivel de la pensión que recibiría cada beneficiario. Este importe se puede indicar como un importe mensual o diario, expresado en moneda local o en dólares, para facilitar la comparación entre países. También se puede introducir este valor como un tanto por ciento del PIB per cápita.

3. Establecer a partir de qué edad se cobraría esta pensión, escogiendo entre los 60, 65 o 70 años.

4. Fijar qué porcentaje de la población de esa edad recibiría la pensión (toda la población, o sólo el 20% más pobre, por ejemplo)

5. Determinar cuánto se incrementaría la pensión cada año, por encima de la inflación.

6. Y por último, indicar la previsión de crecimiento anual del país (PIB per cápita).

A partir de estos parámetros, la calculadora arroja una proyección del costo de las pensiones no contributivas, expresadas en tanto por ciento del PIB. El cálculo se hace en un horizonte temporal hasta el año 2100, con lo cual se puede ver rápidamente el factor demográfico en la evolución de este costo.

Aunque, como también se explica en “Mejores Pensiones, Mejores Trabajos”, el costo fiscal es sólo uno de los muchos aspectos a considerar en el diseño de reformas pensionales, es importante disponer de información y análisis sólidos para que el debate sobre pensiones sea más realista y bien fundamentado.

http://blogs.iadb.org/trabajo/2016/09/20/cuanto-nos-cuestan-las-pensiones/?utm_source=hootsuite&utm_medium=twitter&utm_campaign=FT&utm_content=FT

Manejaba un tren y lo dejó en las vías porque “ya era hora de salida”

El maquinista de un tren en España protagonizó una insólita historia, al dejar el tren estacionado a medio camino, lleno de pasajeros, porque “ya había cumplido con su horario laboral”.

El tren viajaba de Santander a Madrid con 109 pasajeros a bordo, quienes debieron esperar una solución en la estación palentina de Osorno, luego que el conductor se negara a seguir con su jornada laboral, pues ya había excedido los horarios establecidos.

“Un maquinista, igual que un conductor de autobús o de avión, no puede sobrepasar el tiempo máximo de conducción establecido. Estaba cumpliendo la ley”, dijeron los representantes del sindicato de maquinistas.

La compañía que provee el servicio de transporte ya abrió una investigación en contra del empleado y esperarán que este se presente a explicar los motivos de su decisión.

Los pasajeros esperaron dos horas para ser “rescatados” y llevados a sus destinos. (Foto: Twitter)

Por su parte, los viajeros tuvieron que esperar más de dos horas varados hasta que varios taxis, pagados por la empresa, llegaron a recogerlos.

* Con información de Diario El Comercio

http://www.soy502.com/articulo/manejaba-tren-lo-dejo-vias-porque-ya-era-hora-salida-160

Trabajadoras domésticas y de maquilas denuncian abusos laborales

Con una caminata mujeres trabajadoras domésticas y de maquilas buscan reivindicar sus derechos y que se traduzcan en salarios dignos y condiciones laborales apropiadas.

empleadas

 

La marcha inicio en la Central General de Trabajadores de Guatemala (CGTG) ubicada en la zona 1 hasta llegar a la casa presidencial donde fue entregado un pliego de peticiones.

empleadas

La mujeres exigen el pago de prestaciones conforme a la ley y que los certificados del seguro social sean entregados a los trabajadores. El Sindicato de Trabajadores de Maquila denunció que al momento de exigir las prestaciones los patronos las amenazan con despidos o rebajas de sueldo.

empleadas

Información: Silvia Salvatierra

http://www.guatevision.com/trabajadoras-domesticas-maquilas-denuncian-abusos-laborales/

El sistema de pensiones de Chile, modelo de privatización para muchos, se desmorona

SANTIAGO — El descontento sobre las pensiones en Chile se ha estado acumulando durante años. La razón: la mayoría de la gente debe seguir trabajando aún después de su edad de jubilación mientras las empresas privadas han obtenido enormes ganancias invirtiendo los ahorros de seguridad social de los chilenos.

 

El enojo alcanzó su punto máximo en julio, cuando los chilenos supieron que la exesposa de un dirigente del Partido Socialista recibía una pensión mensual de casi 7800 dólares (más de 5.000.000 de pesos chilenos) después de jubilarse de Gendarmería. La cifra empequeñece la pensión mensual promedio de 315 dólares, lo cual es mucho más bajo que el salario mensual mínimo de 384 dólares (poco más de 257.000 pesos chilenos).

 

En un país ya sacudido por la corrupción política y empresarial generalizada, esta fue la gota que derramó el vaso.

 

Cientos de miles de personas marcharon en agosto por Santiago y otras ciudades para manifestarse en contra el sistema privatizado de pensiones. Más de 1,3 millones de personas, de acuerdo con los organizadores, asistieron a la manifestación a lo largo del país, la más grande desde el regreso de Chile al régimen democrático en 1990.

 

Luis Montero, de 69 años, un manifestante cuya pensión mensual es de aproximadamente 150 dólares (unos 100.400 pesos chilenos), participó en la marcha. Como muchos, Montero ha trabajado principalmente en empleos informales sin contrato, con ingresos demasiado bajos para ahorrar para su jubilación. Aún realiza trabajos de mantenimiento en una escuela para que el dinero le alcance.

 

“He trabajado toda mi vida y me gustaría descansar, pero no puedo”, dijo Montero. “No tengo idea de qué haré cuando sea más viejo”.

 

En 1981, la dictadura de Pinochet privatizó el sistema de pensiones de reparto, en el que los trabajadores, empleadores y el gobierno contribuían.

 

Bajo el sistema privatizado, que el presidente George W. Bush llamó un ejemplo a seguir, los trabajadores deben destinar el 10 por ciento de sus ingresos a cuentas individuales administradas por empresas privadas conocidas como Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Las administradoras invierten el dinero y les cobran a los trabajadores una comisión por las transacciones y otras cuotas. Los empleadores y el gobierno no contribuyen a las cuentas de los trabajadores.

 

A los chilenos se les dio la opción de permanecer en el antiguo sistema o cambiarse al nuevo. La mayoría se cambió, pero quienes entraron a la fuerza laboral después de 1981 deben afiliarse al sistema privado (las fuerzas armadas y la policía fueron exentas del cambio y hoy disfrutan pensiones varias veces más altas que las disponibles en el sistema privado).

 

Los fondos invertidos por las administradoras contribuyeron al desarrollo de los mercados de capitales en Chile, lo cual estimuló el crecimiento económico y ha tenido retornos razonables. Hoy seis AFP —la mitad de las cuales son propiedad de empresas extranjeras— controlan 171 mil millones de dólares en fondos de pensiones, el equivalente a cerca del 71 por ciento del producto interno bruto de Chile, de acuerdo con la superintendencia de las AFP.

 

Sin embargo, el sistema privatizado no ha logrado brindar pensiones dignas para la mayoría de los jubilados. Si la bolsa de valores se hunde o las inversiones salen mal, los ahorros de los trabajadores y los cheques de las pensiones de los jubilados también caen.

 

“El sistema de pensiones no es justo”, dijo Romina Celis, una parvularia de 28 años que marchó en agosto. “No sé qué fórmula podemos utilizar, pero debe haber más participación del Estado. Debemos seguir con las protestas. La idea de llegar a vieja de manera tan precaria da susto”.

 

A las mujeres les va mucho peor que a los hombres porque tienden a ganar menos, a trabajar de manera intermitente, se jubilan antes (la edad de jubilación es 65 años para los hombres y 60 para las mujeres) y tienen mayores expectativas de vida.

 

Una comisión designada por la presidenta Michelle Bachelet en 2014 para examinar el sistema de pensiones y proponer reformas halló que la pensión mediana de las AFP era equivalente al 34 por ciento del último salario promedio de un jubilado (24 por ciento en el caso de las mujeres y 48 por ciento en el de los hombres). La cifra total se elevó al 45 por ciento con ayuda de un pilar solidario financiado por el Estado creado durante el primer gobierno de Bachelet.

 

 

Después de advertir de que el sistema de pensiones estaba “en crisis”, su gobierno introdujo en 2008 una pensión mínima de cerca de 140 dólares, pagada por el Estado, para quienes no han podido ahorrar para su pensión durante su vida laboral, y fondos adicionales para los jubilados cuyas pensiones no alcanzaban ese monto. Más de 1,3 millones de chilenos (dos terceras partes son mujeres) reciben ese tipo de beneficios.

 

No obstante, cuando se analizaron las proyecciones para los siguientes 10 a 20 años, la comisión encontró que la situación “solo empeora”, dijo David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica de Chile, quien presidió la comisión.

 

“La pensión mediana será equivalente al 15 por ciento de los últimos salarios”, dijo. “Cuando tengamos a toda una generación que se jubile únicamente con el sistema AFP, el panorama empeorará. Debemos enfrentar este problema ahora”.

 

El informe de la comisión que plantea varias opciones de reforma se quedó guardado en un cajón durante casi un año hasta que las recientes protestas captaron la atención del gobierno. A inicios de agosto, Bachelet anunció una pauta general para reformar el sistema de pensiones sin regresar al sistema de reparto, como demandan muchos manifestantes.

 

“Las propuestas del gobierno son más de lo mismo y no resuelven el problema de fondo”, dijo Luis Mesina, secretario general de la Confederación de Sindicatos Bancarios y rostro del movimiento que se opone a las administradoras privadas de pensiones. “Necesitamos poner fin a las AFP”.

 

Las AFP descartan las críticas. Las bajas pensiones no son su culpa, dijo Rodrigo Pérez, presidente de la Asociación de Administradores de Fondos de Pensiones, sino que reflejan el mercado laboral. Incluyen, dijo, contribuciones insuficientes e irregulares por parte de muchos trabajadores independientes y quienes tienen empleos inestables, temporales o con salarios bajos, y una alta evasión de parte de los empleadores.

 

Un estudio realizado por la asociación halló que solo un cuarto de quienes se jubilaron el año pasado había contribuido al sistema de pensiones durante más de 25 años, y que el 62 por ciento de las mujeres habían contribuido a sus cuentas durante menos de 15 años.

 

Aproximadamente la mitad de los más de 10 millones de afiliados en el sistema privado de pensiones contribuyen de manera regular, según datos de la superintendencia de AFP.

 

“Las AFP nunca han perdido o robado dinero ni han quebrado”, dijo Pérez. “¿Esto significa que las pensiones están bien? No, no lo están. El sistema necesita cambios importantes. Pero las AFP administran los fondos de quienes ahorran y lo han hecho muy bien”.

 

Manuel Riesco, economista del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, concuerda con que las AFP habían hecho bien su trabajo… para su propio beneficio. El dinero que recaudan de las cotizaciones es más del doble de lo que pagan en pensiones.

 

“Ese es un excedente gigantesco que jamás devolverán”, dijo Riesco. “El Estado está gastando grandes cantidades del presupuesto nacional para compensar el fracaso del sistema privado. Conforme la población envejece más, ¿qué hacen las AFP? Reducen las pensiones aún más. Es un sistema perverso e irracional”.

 

Bachelet dijo que su gobierno buscaría “un acuerdo nacional” en torno a la reforma de pensiones, y se reunió con legisladores, líderes de partidos, representantes empresariales, los fondos de pensiones y miembros del movimiento de protesta, conocido como No+AFP.

 

Sin embargo, un regreso al antiguo sistema parece estar descartado. Las opciones que se barajan incluyen crear una administradora de pensiones estatal, elevar la edad de jubilación, instituir una contribución del 5 por ciento pagado por los empleadores y fortalecer regulaciones de las administradoras de fondos de pensiones.

 

“Después de pasar de un sistema totalmente público al otro extremo en 1981, ahora nos estamos yendo hacia un sistema mixto que incorpora ahorro individual y aportes del Estado y empleadores”, dijo Bravo, de la Universidad Católica de Chile. “Otra opción es desmontar el sistema de AFP, pero eso es demasiado costoso. Ya no tenemos el privilegio de empezar desde cero”.

http://www.nytimes.com/es/2016/09/13/el-sistema-de-pensiones-de-chile-modelo-de-privatizacion-para-muchos-se-desmorona/?smid=tw-espanol&smtyp=cur